"Si Keynes viviera, jamás subiría gasto en Argentina"

Economía

"Si Keynes viviera, jamás se le ocurriría hoy en la Argentina aumentar la emisión y el gasto." Frente a las propuestas, más que nada desde el gobierno de impulsar la salida de la crisis de la Argentina con propuestas keynesianas, Roberto Cortés Conde, profesor de la Universidad de San Andrés y vicepresidente de laAcademia Nacional de la Historia, marcó diferencias.

Señaló que frente a la crisis del '30, Keynes propuso su receta, vía aumento del gasto público, para los países estables. «La Argentina hoy no es un país estable. Más que compararse con Estados Unidos e Inglaterra en los '30, debe compararse con Alemania, que venía de una hiperinflación.»

Autor reciente del libro «Historia Económica Mundial» y designado por la Cambridge University Press -casualmente la universidad en la que Keynes se desempeñara-como editor de una publicación sobre la «Historia Económica de América Latina», Cortés Conde habló de la estrategia actual con el dólar: «Es una contradicción mantener una paridad alta, si se les quiere pagar la deuda a acreedores». También dejó en claro que «la devaluación no sirvió para expandir».

A continuación el diálogo mantenido con Cortés Conde:

Periodista:
Muchos analistas, incluso desde el propio gobierno, recomiendan aplicar para la crisis actual, algo similar a lo que se hizo en EE.UU. en los años '30...

Roberto Cortés Conde:Acá ha habido un error del público argentino y los especialistas diciendo hay que hacer lo del '30, hay que salir del patrón oro con una gran expansión económica. O que hay que seguir a Keynes, a Roosevelt. En realidad no hay que focalizarse sólo en Roosevelt. Es lo que había hecho en la Argentina Federico Pinedo. La crisis del '30 a diferencia de la del '90, es por un shock externo terrible, con una caída brutal de la demanda por exportaciones argentinas. En un régimen de patrón oro, en el que la emisión equivale al oro que usted tiene, eso iba a tener una contracción monetaria brutal.Ya en la época de Yrigoyen, no vinculan la cantidad de dinero con la salida de reservas, sobre todo porque el gobierno lo que quiere, pensando en lo sucedido en 1890, cuarenta años después, es tener oro para pagar la deuda. La Argentina que había estado muy abierta al mundo, lo que tenía entonces, que ahora lamentablemente no tenemos, es una gran preocupación desdeAvellaneda en adelante, por cumplir la palabra argentina. Eso ayudó a la entrada de capitales y nos fue muy bien. Con la Caja de Conversión se emite aunque con un límite de 40% de reservas en oro y después el Banco Central en el '35 lo usa para expandir. Se sale de la crisis, es cierto, porque hay una mayor expansión monetaria y mayor gasto financiado por el Banco Central
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P.:
¿Cuál es la diferencia entonces?

R.C.C.: LaArgentina en los '30 tenía atrás 40 años de estabilidad monetaria. No hubo huida del dinero. El público se quedaba con el dinero. El gobierno emitía pero no bastante, no tenía el problema de que la gente quería huir del dinero así que realmente hubo gasto financiado con emisión de dinero. Si no podía aumentar o crear nuevos impuestos porque le disminuía el ingreso disponible y no podía endeudarse porque no había mercado de capitales, ¿qué le queda? Emitir. La Argentina de 2001 no tenía posibilidad de endeudarse, pero ¿tenía la posibilidad de emitir y gastar como en el '30? Fíjese las corridas al dólar en 2002 ¿Por qué? Porque laArgentina tenía la memoria de la hiperinflación. Este gobierno no puede hacer políticas expansionistas. La está haciendo a cuentagotas. Si se quiere largar a hacer políticas como las del '30, la gente no se queda con un peso sino que lo descarga en un arbolito. La hiperinflación en realidad tiene que ver con la caída de la demanda de dinero como stock. Es el problema de la Argentina y lo que le pasaba a Alemania en el '30.Yo comparé y dije: ustedes se fijan en los países estables en el '30 que eran Estados Unidos, Inglaterra y la Argentina. Pero hoy no hay que fijarse en los que eran estables. Más bien, la comparación debe ser con los que eran inestables. En los años '30, en este segmento de los que no pudieron tener una política keynesiana fueron Alemania y Francia. El primero había tenido la híper. Alemania después emitió pero con control de precios y con Hitler que terminó con los sindicatos, y el que se oponía, al campo de concentración
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P.:
¿Qué opina de la política de mantener un dólar alto para reactivar?

R.C.C.: Hay una contradicción en eso. Si usted va a pagar la deuda en moneda extranjera, le conviene un tipo de cambio bajo, ya que recauda pesos y debe girar dólares. Pero el gobierno por otro lado dice que con este tipo de cambio puede tener retenciones a exportaciones más altas. Creo que el gran error es creer que todo es un problema de competitividad porque lo que hemos ganado desde el punto de vista de las exportaciones no es un gran avance porque son principalmente agropecuarias o manufacturas de origen agropecuario. Ya habían tenido una expansión en los '90, a pesar, como dicen, de la convertibilidad, por una innovación tecnológica que fue el sistema de cultivos directos y lo que son los transgénicos, que permitió a la Argentina tener cosechas fabulosas. Así que la devaluación le dio un regalo adicional. Además la devaluación le permitió eso sí poner protección a las industrias sustitutivas de importaciones. Pero es una cosa muy chica. Ni es tan importante como fue en el '30 el sector agrícola, porque en la Argentina hasta la Segunda Guerra, si se mejoraba la agricultura se mejoraba toda la economía. Ahora no es así. En el '30 tiene el boom de la industria sustitutiva, pero es cuando comienza el primer salto, Entonces como hay demanda insatisfecha se tiene el crecimiento del '34 al '48. Pero ahora es mucho más chico eso. Estamos en una economía muy distinta
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P.:
Una situación totalmente diferente.

R.C.C.: El gran error, yo que me dedico a la historia económica, es leer mal la historia. Usar ejemplos históricos con muy poca información específica para recomendar políticas económicas en situaciones que son muy distintas. Usted dice «vamos Keynes», pero ni a Keynes se le hubiera ocurrido recomendar emitir en la Argentina. Y sabía mucho de problemas monetarios ya que los había visto mucho en la hiperinflación y habló de la huida del dinero en una situación así. La solidez fiscal que tenía Gran Bretaña, que tenía la Argentina en el '30, era diferente de la de Alemania, que era inestable como la Argentina hoy, en esa época. Keynes no era populista
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P.:
¿Cómo es comparativamente la situación hoy con el default argentino?

R.C.C.: Es inédito. Por la demora en los últimos tiempos no se conoce algo así. Además no se conoce realmente que haya disposición porque se puede negociar y hablar de renegociaciones pero lo que el acreedor va a mirar son sus cuentas. La Argentina es como un país en convocatoria. Como acreedor, si va a una reunión para firmar un acuerdo o concordato, ¿qué le importa? No lo que le diga su deudor. Mira las cuentas y si le puede volver a pagar. Si el deudor piensa que con la plata que tendría que ahorrar para el acreedor va a salir a hacer festicholas, viajar o divertirse, el acreedor no le va a adelantar nada. Y eso es lo que creo que en la Argentina no está claro. Que es lo que va a hacer el gobierno respecto de todos los factores que generan gasto. No sólo el que se pone en el presupuesto, porque eso es lo que pasó en los '90. Parte del déficit de los '90 estaba debajo de la línea, deuda que se emitía para atender diversos fines, o compromisos previos.


P.:
¿Cuántos años demorará volver a ser creíbles?

R.C.C.: Lamentablemente tardará mucho. La Argentina en la crisis del '90 tardó 10 años. Y eso que no se había llegado a problemas tan graves. Requiere medidas mucho más drásticas. Requiere un shock de confianza. La convertibilidad en el fondo fue la única respuesta que ocurrió frente a la hiperinflación. ¿Por qué tuvo ese éxito? Porque el Estado se ató de manos. La gente creyó que tenía dólares cuando en realidad tenía créditos contra bancos denominados en una unidad de cuenta pero creyó en ese mecanismo. Pero si antes la convertibilidad ataba de manos al Estado, ahora se tiene que poner un chaleco de fuerza para que le crean porque los ha engañado. Primero uno creía en la estabilidad del peso, le devaluaban y empezaba a irse al dólar. «Ahora los jorobamos», decían, les crearon un argendólar, la gente cree que es dólar pero no es. Todo lo que esté bajo jurisdicción del Estado puede ser alcanzado. Uno huye de eso y es lo que Keynes llamaba «hoarding», esconde las cosas. Siempre digo que en la Edad Media cuando pasaban las bandas armadas con ejércitos que robaban a los campesinos, éstos escondían a sus mujeres, vacas y gallinas. Eran sus activos, y los escondían. La gente esconde sus ahorros, lo que tiene efectos negativos para la economía.


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