La gira argentina del empresario chino Shi Ke-rong no arrancó como estaba previsto: la demora de su vuelo desde Shanghai provocó que perdiera su conexión hacia Buenos Aires, por lo que llegó al país un día después de lo previsto. El tema aéreo, al menos mientras dure su estadía en la Argentina, no volverá a ser un problema: todos sus desplazamientos se harán a bordo del avión de Francisco Macri, su socio en el intento de quedarse con el ferrocarril Belgrano Cargas. El empresario se reunió ayer -como estaba previsto- con el ministro Julio de Vido; antes, en un encuentro que no estaba en la agenda que se dio a conocer hace unos días, se vio con el secretario de Transporte, Ricardo Jaime. En ambas entrevistas -traductor mediante- Ke-rong dijo que el proyecto contaba con el respaldo explícito del gobierno de China y que esperaba reciprocidad del argentino; agregó que «invertiremos cuanto esa necesario para llevar al éxito este proyecto» y explicó también por qué quiere tomar ese ramal hoy casi inactivo, « operado» (es un decir) por el gremio ferroviario.
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Tal como adelantó este diario la semana última, la intención del grupo alimentario que representa -uno de los principales «traders» de soja del mundo- es «quintuplicar las exportaciones de productos agroindustriales argentinos hacia China, para lo cual el corredor al Pacífico que se habilitará a través del Belgrano será fundamental».
Obviamente, no es la operación de un tren que seguramente será deficitario el negocio principal del consorcio Macri/Ke-rong, sino la venta de «commodities» y alimentos elaborados a Oriente, que necesariamente debe salir por puertos chilenos. Por eso, hoy a las siete de la mañana ambos socios abordarán el Citation de Macri rumbo a Salta, donde se subirán a un tren del Belgrano Cargas. Mañana atravesarán la cordillera para llegar a Antofagasta, puerto desde el cual se embarcarían las exportaciones hacia China.
Al mediodía Ke-rong almorzó en La Bourgogne -el restorán del Alvear Palace Hotel- con Macri y la plana mayor de SIDECO, la sociedad holding del grupo. Después fueron al ministerio de De Vido.
Su larga jornada culminó anoche en una comida en la casa de Franco Macri en Barrio Parque; los invitados eran casi todos miembros del grupo (Angelo Calcaterra, Orlando Salvestrini, Gustavo Roldán, Fernando Lin, Alberto Rojo y Doris Capurro). El sarao terminó temprano no sólo porque Ke-rong acumulaba miles de millas y el «jet lag» de pasar de Oriente a Occidente, sino también porque hoy había que madrugar para ir a Salta. El socio de Macri permanecerá en el país hasta el lunes; a su vuelta de Chile se encerrará con los ejecutivos de SIDECO a estudiar el «due dilligence» del Belgrano, pero el fin de semana volverá a abordar el jet privado de Macri para volar muy probablemente a Bariloche.
Y si bien esta parte de la travesía tiene la intención de ser sólo turística, no se descarta que también tenga un «costado de negocios» con un ojo puesto en el sector turístico.