Sobre la base de lo que se vio ayer, es muy difícil decir hacia dónde puede llegar a ir el mercado durante esta semana. En primer lugar, la caída del volumen negociado, que a duras penas pasó de 995 millones de acciones en el NYSE y de 1.438 millones en el NASDAQ. En segundo, si bien la última media hora de operaciones tuvo algo de rally alcista, el cierre del Promedio industrial en 9.845,15 puntos, mostrando una mejora de 0,55%, y la suba de 1,48% del NASDAQ, estuvieron muy por debajo de los máximos del día, que se anotaron entre las 10 y 11 de la mañana con las blue chips trepando 1,47%, y las tecnológicas, 2,15% (esto impulsó a los menos experimentados a volver a hablar del fin del "bear market", y la llegada de un "bull market"). Por último, no hay que olvidar que pasado el mediodía, los índices estuvieron del lado perdedor por casi dos horas. Si se quiere sacar alguna conclusión, deberíamos hablar en todo caso de un mercado que se mostró "débil". Esto explica por qué fue tan fácil cortar de cuajo el arranque alcista que había disparado el anuncio de Amazon, que anunció una pérdida para el primer trimestre inferior a lo que estimaban los analistas. El papel cerró con una suba de 34%, lo que permitió a las empresas de Internet ganar, según el promedio sectorial Dow, 5,96%, pero es evidente que más allá de lo puntual, no alcanzó para despertar demasiado el apetito de los inversores. De hecho, la baja de pulgar a las empresas de semiconductores que realizara la gente Lehman Brohers y de Salomón, en especial a Intel, que llegó a tocar el mínimo desde octubre de 1998, deprimió 2,5% el índice de Semiconductores de la Bolsa de Philadelphia, demostrando que cualquier mala noticia aún tiene el potencial de derribar al mercado. Esta mala noticia puede venir hoy de la mano de Motorola (aunque ayer recibió una levantada de pulgar del mercado y de la gente de Morgan Stanley, tras el desplome del viernes); mañana, de Yahoo!; o el jueves, de General Electric, empresas que reportan resultados en estos días. Claro que podría darse el caso contrario y que cualquiera de éstas sorprenda del lado positivo y dispare un movimiento alcista. Hasta el momento de escribir estas líneas, apenas 7% de los integrantes del S&P 500 ha reportado resultados, lo que da una idea de todo lo que está por venir en los próximos 15 días. Entre los componentes del Promedio industrial, American Airlines fue quien más subió, al ganar 3,02%, mientras que Home Dpot, perdiendo 3,63%, encabezó las bajas. Como se ve, un mercado con oscilaciones entre papeles mucho menor a lo habitual y que sólo reflejó la actitud de "wait and see" que impera. Un consejo: por las dudas, siga con el casco puesto.
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