En medio de un grupo de referentes directos que no pasaron por una rueda favorable, el Merval emergió solo en el día y nada menos que con 4% de recuperación. Si bien es todo un territorio conocido, por el que se había pagado antes, la meta de descontar la caída a pique de 8% sumó al repunte anterior y como para intentar diluirlo en el remate semanal. Un indicador que nunca estuvo debajo del cierre anterior, que llegó a tocar máximo en 1.077 puntos y que alcanzó una clausura en 1.071. Despliegue que abordó a todas las plazas, con la sola excepción de Tenaris y una leve baja de 1%, tuvo sus picos más salientes en 7% de TGS y 6% logrado por Siderar. Un 5% en los dos papeles bancarios tradicionales -Galicia y Francés- y con el aporte de Bansud, lograron un rubro de notable incremento.
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Nunca hay felicidad completa; alguna duda puede quedar en el aire al observar la relación de la suba con el volumen realizado. Ayer, el mercado no aumentó la marcha, sino que la contrajo a unos $ 65 millones de efectivo para acciones y afirmando el repunte en una oferta encalmada que fue asimilada con holgura y dejando un resto para incorporar a los precios. Esquema que ayer cerró perfecto, si bien la prueba de una avanzada tomando diferencias del desorden de estas semanas obligará a dar respuesta más sólida a las órdenes de la demanda. Se procura borrar el mal trance, aunque: la tendencia de fondo es la que está a prueba.
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