Piden usar el superávit comercial para acelerar la actividad económica

Economía

Cuestionan uso de los dólares del comercio exterior para contener la brecha. Y sostiene que la reducción del déficit fiscal no sirvió para bajar la inflación.

Economistas del Frente de Todos de la Provincia de Buenos Aires encabezados por el exsecretario de Política Económica Roberto Feletti presentaron un documento en el que se propone usar el superávit de la balanza comercial para “fortalecer la estabilidad y permitir una recuperación más acelerada” de la economía.

En rigor, el documento cuestiona la política del presidente del Banco Central, Miguel Pesce, consistente en usar los dólares que quedan del flujo de comercio para contener la brecha entre el dólar oficial y las versiones financieras, con su contraparte de “prudencia fiscal” del ministro de Economía, Martín Guzmán, en la Administración Pública.

El pronunciamiento que firma Feletti y sus colegas Juan Manuel Pignocco, Martín Di Bella, Horacio Rovelli, Diego Perrella y Erica Pinto, considera viable en el actual contexto una emisión de dinero y rebajas de impuestos sin provocar más inflación y devaluación para impulsar la actividad económica. “Con solvencia externa y regulaciones viables sobre el abastecimiento de bienes esenciales, mantener ciertos niveles de impulso a la demanda por la vía monetaria y fiscal es virtuoso”, señalan.

El documento sostiene que a pesar de que en los últimos meses el ingreso de dólares es récord impulsado por el precio de las materias primas y la mayor demanda de productos desde las economías más desarrolladas, el Banco Central no logra acumular reservas.

“El primer cuatrimestre arrojó un saldo comercial positivo de u$s4.001 millones, pero las reservas del Banco Central solo aumentaron u$s950 millones”, advierten los economistas. Lo que cuestionan, es que la mayor parte de los dólares que quedan en caja se están yendo por la cuenta financiera del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). “La acción del BCRA centrada en adquirir títulos públicos entregando dólares y luego venderlos recibiendo pesos, ha estabilizado en el primer cuatrimestre del año la cotización del dólar contado con liquidación acotando la brecha del 84,7% en diciembre a 66,1% en abril”, señala el informe.

Por otro lado, el documento también plantea dudas sobre la efectividad del emprolijamiento de las cuentas públicas que viene llevando a cabo Martín Guzmán este año, con el objetivo de alinear las variables en torno de una inflación del 29%, ya totalmente descartado por todos los referentes económicos. “El veloz angostamiento del déficit fiscal no ha sido determinante en la estabilización del mercado cambiario de contado con liquidación. Sin embargo, retirar los estímulos a la demanda puede complicar la recuperación en curso”, advierten los economistas kirchneristas. El documento asegura que “la prudencia fiscal, la estabilidad de la cotización del dólar en los mercados alternativos y el respaldo de los mandatarios europeos no alcanzaron para desacelerar la inflación” y recuerda que “la suba de precios minorista acumulada en el primer cuatrimestre ascendió al 17,2%, representando casi el 60% de pauta inflacionaria prevista para todo el año”.

Sostienen que “se repite” la situación del 2020, cuando la canasta básica alimentaria creció 45% y la economía bajó 9,9%. “Se evidencia aquí el peso de los monopolios de producción y comercialización para imponer sus precios en un mercado de bienes esenciales con fuerte subsidio estatal”, dice el trabajo el cual insiste en la teoría de “desacoplar los precios internos de los externos”.

En tal sentido, afirman que “se deberá trabajar sobre el comportamiento de algunos monopolios”, ya que, según dicen, “la posibilidad de garantizar el abastecimiento local y exportar los excedentes, mediante cupos de exportación, podría ser una herramienta”.

También consideran que el gobierno se encuentra en una “encrucijada” entre plantear que las exportaciones superen a las importaciones, y que a su vez no crezca el déficit fiscal para “no agravar el endeudamiento”.

Por otra parte, el documento advierte que “en el año 2020 y en los primeros cuatro meses del año 2021 se observa una fuerte caída en las exportaciones industriales”, mientras que “se incrementa la venta de productos primarios”. Para los economistas del Frente de Todos “el complejo sojero representó en el año 2020 el 27,1% de nuestras exportaciones y, si lo sumamos a todo el sector oleaginoso (harina, pellet, aceite y biodiésel de soja; más los complejos de girasol, maní, y olivo) significa el 30,5%”. El documento continúa señalando que “en el caso de las importaciones es exactamente todo lo contrario, se adquieren productos industriales con alto valor agregado”.

“Pese a la fuerte devaluación de nuestra moneda, el brusco descenso del PBI del año 2020 y el leve repunte estimado para el año 2021, las importaciones se incrementaron sideralmente, reduciendo el superávit comercial”, remarcaron.

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