17 de junio 2022 - 00:00

El BCRA subió la tasa y la equiparó con el actual ritmo de devaluación

Las Leliq pagarán ahora 4,3% mensual, la misma velocidad a la que viaja el crawling peg en junio. Ayudaría a contener las presiones cambiarias, pero afecta el crédito productivo.

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Como cada mes de este año, siempre atado al pulso de la inflación, el Banco Central decidió ayer un movimiento en las tasas de interés. Pero, a diferencia de otras veces que el movimiento es igual para todos los segmentos de tasas “pasivas” de los bancos, esta vez el Central convalidó subas relativas diferentes según cada instrumento. Alrededor de las 9.30 de la mañana, un horario que no es el habitual para sus encuentros, el directorio del BCRA avaló una menor suba relativa de las tasas de política monetaria, un mayor rendimiento para los inversores minoristas de plazos fijos y, al mismo tiempo, un fuerte retoque de las tasas activas que cobran los bancos a sus clientes por préstamos para la producción o el consumo.

Distintos analistas coincidieron en la importancia de que el Central haya dado una señal, pero algunos advirtieron cierto riesgo en que la tasa de Leliq quede por debajo de la de plazos fijos. En lo concreto, eso reduce los ingresos de los bancos por inversiones financieras y aumenta sus retornos con los préstamos, aunque un encarecimiento de las líneas de inversión productiva junto a la incertidumbre que hay en la economía deja dudas respecto de cómo se verán afectados los balances bancarios.

Miguel Kiguel, director de Econviews, indicó a Ámbito que el incremento “fue más alto que otras veces pero no contundente”. “Contundente hubiera sido suba de 400 o 500 puntos”, reflexionó.

Federico Furiase, economista en Anker, estimó que con esta suba la tasa mensual de las Leliq se equiparó con el crawling mensual acumulado en junio en la zona de 4,3%. “Creo que es un paso en la dirección correcta, aunque hay que entender que hoy no baja la inflación subiendo la tasa debido a la inercia y la falta de anclas creíbles en el corto plazo”, razonó. Sobre el retoque de tasas activas, Furiase consideró que “puede complicar desde el lado del financiamiento del capital de trabajo, pero es el costo que se tiene que pagar para estabilizar el frente cambiario y la presión sobre el dólar”.

Lorena Giorgio, de la consultora Equilibra, consideró que "la suba de tasas del Banco Central era esperable". " La tasa efectiva subió a 66,5% lo que implica una tasa efectiva mensual de 4,3%". "Es decir que, a pesar de que la tasa nominal subió 300 puntos básicos, por encima del ritmo al que nos tenía acostumbrado el Banco Central, la tasa mensual quedó todavía por abajo de las expectativas de inflación para el mes que viene, que nosotros estimamos en 4,5% para junio, aunque la mediana del REM la ubica en 5%", analizó.

"Pero me pregunto -dice Giorgio- ¿cuál es la suba de tasas que realmente incentivaría la demanda de pesos y garantizaría que el Tesoro alcanzara mejores ratios de financiamiento en las próximas licitaciones? Y la verdad es que no queda claro ni siquiera que una tasa real levemente positiva pueda cumplir con estos dos objetivos". "Creo que la solución pasa por otro lado, si bien hacía falta y estaba descontado que el Central iba a subir tasas, quedan dudas de si realmente iba a tener éxito, porque el problema viene por el lado de la confianza en el peso y de poder sostener la demanda de pesos", aseguró la especialista.

Un análisis similar hace Pedro Martinez, economista de la consultora PxQ, que analizó que, "de lograrse una desaceleración en la inflación, la tasa anualizada sería buena pero en términos mensuales continúa siendo real negativa".

"Otra particularidad que se observa es que por primera vez la tasa de los plazos fijos supera a la tasa de política monetaria. Esto supone un desafío en cuanto a cómo los bancos cubren la remuneración de los depósitos. La suba de las tasas activas, también determinada por el BCRA, podría ser una solución a esto. Otra posibilidad es que el Tesoro ponga la tasa por encima de la tasa de LELIQ para buscar que los bancos pasen de títulos del BCRA a títulos del Tesoro. En cuanto al impacto sobre inflación, el canal de transmisión de la tasa de interés en Argentina es acotado, por lo tanto el alcance es reducido", consideró el economista del equipo de Emmanuel Álvarez Agis.

La suba de tasas

En el caso de los instrumentos de política monetaria, el Central subió 300 puntos básicos el rendimiento. Las letras de Liquidez (Leliq a 28 días), que tenía una tasa nominal anual (TNA) de 49%, ahora quedó en 52%. Esta TNA es coincidente con una tasa efectiva de 66,5% anual. Esta última referencia es importante porque es uno de los rendimientos que mira la autoridad monetaria para “medir” si la tasa queda positiva en términos reales, tal como está firmado en el acuerdo con el FMI. El resto de los instrumentos de política monetaria también fue retocado: la tasa de Pases a un día pasó de 37,5% a 40,5% (TEA de 49,9%) y la Leliq a 180 días quedó con una TNA de 58,5% (TEA de 67,1%).

En el caso de los plazos fijos para personas humanas, el Central decidió convalidar una mayor suba relativa que los 300 puntos básicos reconocidos para las Leliq y los Pases. En este caso, la TNA pasó de 48% a 53% para los plazos fijos de hasta $10 millones, lo que significó un salto de 500 puntos básicos. Con este retoque, una persona que decide invertir en un plazo fijo obtendrá un rendimiento mensual de 3,94% sobre el capital invertido el primer mes, aunque si decide reinvertir todos los meses el capital más los intereses ganados la tasa efectiva anual que obtendría sería de 68%. Para el resto de los plazos fijos, puso la TNA en 50% desde el 46% previo. En este último caso, la TEA queda en 63,2%.

Al mismo tiempo, el Central realizó también un retoque de las tasas activas (las que cobran los bancos a sus clientes). La TNA para líneas de crédito bancarias destinadas a inversión productiva para capital de trabajo subió 500 puntos básicos (y quedó en 52,5%) y aquella destinada a inversión en bienes de capital pasó a 42%. También se encareció el crédito al consumo: la TNA de las tarjetas de crédito aumentó del 53% al 57%.

Ahora 12 también tuvo una suba, aunque en este caso el aumento fue mucho más duro. La TNA del programa para compras con 3, 6 y 12 cuotas saltó 9 puntos porcentuales de 33% a 42%, mientras que la de 18 y 24 cuotas se disparó 11 puntos porcentuales, desde el 38% a 49%.

La de hoy es la sexta suba de tasas del año. En lo que va de 2022, el BCRA ajustó el rendimiento de los instrumentos de política monetaria en 14 puntos porcentuales.

Estefanía Pozzo

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