Tower Records mantendrá abiertos cuatro de sus actuales locales y abrirá otros tres antes de que termine el año, según su nuevo CEO Pablo Di Paola. El ejecutivo, que hace dos años abandonó el fondo AVP de Diego Raimundes y Emilio Van Peborgh para trabajar en Arthur Andersen, dijo a este diario que «los próximos locales que abramos serán mucho más chicos, de no más de 300 metros cuadrados». El modelo serán las bocas de venta «satellites», que Tower tiene en Estados Unidos y aplicó con cierto éxito en Colombia, Venezuela e Israel. El ejecutivo se negó a revelar quiénes son los inversores de su recientemente formado fondo «Cóndor», que tomó el control de Tower luego de que la casa matriz en Estados Unidos había decidido cerrar la filial, por la situación económica y el triunfante ataque que padecían desde los CD's «truchos». «Tampoco puedo decirle cuál será nuestra inversión en este negocio, pero sí que contratamos a la inmobiliaria Interurban para que explore posibilidades de locales». Los que permanecerán en la cadena serán los de la calle Florida, los de los Village Recoleta y Pilar y el «flagship» de Cabildo y Juramento. En cambio, no reabrirá el de Santa Fe y Riobamba, hoy cerrado. «Estamos hablando con grupos que tienen negocios de entretenimiento para agregarles algún valor adicional a nuestros locales más grandes; hoy la gente entra a Cabildo y no tiene nada más que CD's, y nos parece poco», dijo Di Paola.
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