4 de diciembre 2000 - 00:00

Trabas en los presupuestos provinciales

Desde veredas opuestas, los gobernadores de Buenos Aires, Carlos Ruckauf (PJ) y de Mendoza, Roberto Iglesias (Alianza) enfrentan un mismo problema: dependen de la oposición para tener presupuesto.

Ambos amontonan rechazos por la pauta de gastos e ingresos para 2001. Ruckauf también es castigado porque aún no mandó el texto oficial al Parlamento. Lo tendría que haber girado en agosto.

Iglesias, en cambio, lo mandó hace un mes, pero con un detalle que generó la negativa del PJ y del Partido Demócrata (PD). Ambos critican el aumento de gastos fijados por el gobierno.

En rigor, tal como publicó este diario la semana pasada, Iglesias es uno de los gobernadores que incrementa las erogaciones y el déficit de su provincia.

Peronistas y demócratas, reniegan de la previsión de ingresos que calculó el gobierno -100 millones más que en 2000- y el aumento de los gastos en casi 60 millones.

Sin embargo, el ministro de Hacienda, Aldo Ostropolsky, aseguró que no modificará la pauta económico del próximo año y evaluó que a pesar del incremento «mejora la calidad del gasto».

En Buenos Aires, en tanto, el ministro de Economía, Jorge Sarghini, confirmó que esta semana enviará el presupuesto de 2001 que, como anunció este diario en setiembre pasado, calcula un gasto de 10.450 millones de pesos.

El sábado último, durante un inusual encuentro del gabinete -en Villa Gesell con aire de retiro espiritual-Sarghini anunció que duran te la primera parte del año los ministros sólo podrán gastar en sueldos. «La situación es delicada», dijo.

Sectores empresarios -como la Confederación Económica de la provincia-ya reaccionaron porque no se incluyen partidas «suficientes» para incentivar la producción.

Y la oposición cuestionó que la previsión de recaudación es «excesiva» -pronosticó una mejora de 80 millones en los ingresos-y que el gasto es «desordenado».

Ruckauf e Iglesias buscan lo que
José Manuel de la Sota en Córdoba, Adolfo Rodríguez Saá en San Luis y Néstor Kirchner en Santa Cruz ya lograron: tener aprobado el presupuesto 2001.

Por rumbos similares, caminan
Carlos Juárez (Santiago del Estero) y Juan Carlos Romero (Salta): mandaron sus textos al legislativo local y esperan su sanción.

A Juárez le critican que forzó un superávit fiscal a costo de no destinar fondos para políticas sociales y productivas, y por no clarificar las cuentas del Estado.

La oposición del Movimiento Cívico y Social (MOCISO) es dura en ese sentido: se destinan partidas generales sin detallar cuál será su fin específico, explican los legisla dores. Ayer empezaba el tratamiento del texto con una carga política adicional: la primera plana política del gobierno rondará el palacio legislativo como táctica de presión.

Romero, en tanto, presentó
un monto total de 1.038 millones de pesos -37 menos que el del este año-que la ministra de Hacienda, Alicia Asti, evaluó como «sereno y equilibrado».

Las áreas de Salud, Educación, Acción Social y Obras Públicas serán destinatarias de alrededor de 490 millones de pesos que contrastan con los 515 millones otorgados el año pasado.

Además, se dirigirán 28 millones de pesos para gastos sociales y $ 9 millones para paliar el desempleo.

El presupuesto fue presentado por Asti ante la Cámara de Diputados y actualmente está siendo tratado por la Comisión de Hacienda y Presupuesto.

Cumple con el pacto fiscal firmado recientemente con la Nación y contiene previsiones para disminuir la deuda pública, con la colocación de un título internacional por $ 250 millones.

La ministra informó que la partida para salud es de 116 millones (13% del total), en la que se incluyen los fondos para el funcionamiento del nuevo hospital «Del Milagro».

Se destinan, asimismo, 201 millones para educación (22%), «con el propósito de profundizar la reforma educativa, que en Salta está muy avanzada», detalló.

El total para acción social es de 32 millones (3%), monto en el cual hay un incremento de lo que pone la provincia, y se adicionan los fondos del compromiso federal.

También se destinan cerca de 9 millones para empleo, y para becas de estudio casi 3 millones. Y para obras públicas de distinto tipo, la partida asignada es de 138 millones.

El presupuesto del año entrante «contempla una reducción muy importante del gasto primario -que consiste en la suma total del gasto del Estado sin los intereses de la deuda-, del orden de los 3 millones», agregó Asti.

Y como remate, resaltó que las recaudación impositiva provincial «hoy tiene una evolución mensual creciente, en comparación con lo que ocurre a nivel nacional».

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