El Gobierno de la Ciudad estudia tres alternativas para terminar con el flagelo de las inundaciones en el barrio de Belgrano: continuar el canal aliviador por debajo de la avenida Monroe que está haciendo la constructora CCI, levantar un dique en la desembocadura del arroyo Vega (que corre por debajo de la calle Blanco Encalada) y construir reservorios para almacenar el agua que se acumula cuando llueve en exceso. Según pudo averiguar este diario, la alternativa más factible sería la de los reservorios, dado que el canal subterráneo obligaría al cierre de Monroe durante meses, y la de la laguna/dique/estación bombeadora costaría casi cuatro veces más que las otras opciones.
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En la actualidad, la constructora está encarando las tres primeras etapas del proyecto; la primera (a punto de terminarse) comprende dos cuadras de conducto por debajo de Monroe entre Artilleros y Migueletes. La segunda, en proceso, es la cuadra entre Migueletes y Libertador más un canal aliviador por debajo de Arribeños; la tercera, a punto de comenzar, entre Libertador y Artilleros.
El costo total de estas fases representa algo así como la mitad del contrato entre CCI y el Gobierno porteño, que asciende a u$s 7,8 millones. Según fuentes cercanas a la Municipalidad, la decisión de hacer los reservorios se basaría fundamentalmente en las quejas de los comerciantes de Monroe, que deberían tratar de subsistir durante el tiempo que dure el cierre de su avenida. «Para una obra como ésa se calcula que hay que cortar entre 45 y 60 días por cuadra», dijo un ingeniero consultado por este diario. «Por eso creo que van a elegir lo de los reservorios, que también están pensando para resolver el tema del Arroyo Maldonado.» El profesional indicó que las inundaciones que se están produciendo en el Barrio River y el Bajo Belgrano -desconocidas hasta el comienzo de las obras-son «indudablemente una consecuencia del nuevo canal, que está llevando agua a una zona donde antes no la había. Pero ese problema se resolverá cuando se complete el plan, cualquiera sea la solución que se elija». Los reservorios no requerirían grandes extensiones de terreno libres para construirse, porque podrían ir por debajo de una calle aledaña al arroyo, que corre por debajo de Blanco Encalada.
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