Turbulencias del mercado global: pese a todo, mantienen las perspectivas para los emergentes

El "think tank" de la banca mundial analizó los sucesos recientes en la economía y el impacto sobre los flujos de inversiones de no residentes hacia los mercados emergentes.

 “El miedo del mercado y los mercados emergentes”, en el análisis del IIF. 

 “El miedo del mercado y los mercados emergentes”, en el análisis del IIF. 

No hay duda que los últimos datos de actividad económica de EE.UU., más débiles de lo esperado, estuvieron detrás de este susto en los mercados y, junto con un cambio en la postura del Banco de Japón (BoJ), han desencadenado un ajuste de las tasas de interés entre EE.UU. y Japón. Así el consiguiente desmantelamiento de las operaciones de "carry trade" ha tenido implicaciones para los flujos de capital y las divisas de los mercados emergentes. Sobre la base de este diagnóstico, que tiene consenso generalizado en el mundo financiero, el influyente Institute of International Finance (IIF) elaboró un informe especial denominado “El miedo del mercado y los mercados emergentes” y de paso aprovechó para presentar en sociedad a su flamante nuevo economista jefe, Marcello Estevão, a cargo del reporte.

Según el informe los temores de una recesión en EE.UU. han aumentado y también lo ha hecho la probabilidad de mayores recortes de tasas de la Fed este año. Sin embargo, el IIF señala que sigue siendo constructivo en las perspectivas tanto para la economía de EE.UU. como para los mercados emergentes. ¿Cómo la ven desde el IIF?

El análisis parte de la base que el temor vivido por los mercados financieros mundiales se debió a la convergencia de acontecimientos adversos, señalando como el principal factor el aumento de la probabilidad de una recesión en EE.UU., provocado por un débil informe sobre el empleo la semana pasada y la consiguiente valoración en el mercado de recortes más profundos en las tasas futuras de los fondos federales. Esto, en combinación con el reciente cambio de postura agresiva del BoJ, hizo que los diferenciales de tasas de interés entre EE.UU. y Japón se ajustaran más y los inversores reevaluaran sus posiciones, lo que llevó a una rápida retirada de operaciones de "carry trade" que antes eran rentables (algo que venía sucediendo desde algunas semanas antes del reciente temor). Además, señalan que la reversión de las operaciones de volatilidad corta contribuyó a aumentar la inestabilidad del mercado, ya que los inversores abandonaron posiciones que habían apostado por una baja volatilidad. “La escalada de riesgos geopolíticos ha agravado aún más estos problemas, creando un entorno financiero mundial complejo y precario”, agrega el IIF.

El comienzo de todo y los riesgos para emergentes

Desde que el BoJ introdujo una política monetaria más agresiva, las operaciones de "carry trade" se han ido deshaciendo, lo que ha creado un entorno de incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros globales. “Los inversores, que anteriormente tomaban préstamos en yenes japoneses a tasas de interés bajas para invertir en activos de mercados emergentes de mayor rendimiento, comenzaron a reconsiderar sus posiciones. Esta reevaluación ha llevado a una deshacer las operaciones de 'carry trade' a medida que el yen se apreciaba y limitaba las salidas de capital de los mercados emergentes”, explica el IIF. Sin embargo, la incertidumbre en torno a la economía estadounidense, que recibió una fuerte señal negativa con el débil informe de empleo del viernes pasado, fue el verdadero detonante del temor en el mercado.

“Si bien seguimos siendo constructivos respecto de la economía estadounidense, especialmente considerando el enfriamiento sostenido de la inflación, la tasa de desempleo todavía muy baja y las cifras relativamente sólidas de crecimiento de la productividad recientemente, las preocupaciones sobre una posible recesión se están intensificando, ya que las decepcionantes cifras de empleo y la evidencia de una producción industrial débil sugieren una desaceleración mayor de lo esperado en la actividad económica”, advierte el "think tank" de la banca mundial.

Además, los inversores también se muestran cautelosos debido a los riesgos geopolíticos, que ensombrecen aún más las perspectivas económicas mundiales. “Por ello, la posición de corto plazo en volatilidad, en la que los inversores apuestan a una baja volatilidad del mercado, también ha experimentado un cambio de tendencia. Con el aumento de la volatilidad del mercado y las crecientes incertidumbres, los inversores han estado liquidando sus posiciones de corto plazo en volatilidad, lo que ha exacerbado aún más la inestabilidad del mercado. A medida que el capital se retira, las monedas de los mercados emergentes se están depreciando y los precios de los activos están experimentando una mayor volatilidad, lo que podría socavar la estabilidad financiera de los mercados emergentes”, profundiza el análisis del desarme del "carry trade".

Sumando miedos y expectativas con la Fed

Esta combinación de factores (temores de una desaceleración económica en EE.UU., cambios de política del BoJ e incertidumbres geopolíticas) ha creado un entorno difícil, que “ha provocado una fuga de capitales limitada de los mercados emergentes y el riesgo de que se produzcan más”. En tal sentido, el IIF advierte que a medida que los inversores siguen buscando activos más seguros, la salida de capitales podría exacerbar la actual depreciación de las monedas de los mercados emergentes, aumentar los costos de endeudamiento e introducir tensiones en los sistemas financieros. “No obstante, creemos que los mercados emergentes están bien posicionados para soportar este aumento del riesgo y una posible caída adicional”.

El informe da cuenta que en medio de esta agitación, existe una creciente expectativa de que la Fed recorte las tasas de interés en su próxima reunión, y los mercados sugieren recortes acumulados de las tasas de fondos federales de 150 puntos básicos para fin de año (excesivos en opinión del IIF). Como también sugieren los datos del mercado, “los inversores a menudo tienen una opinión diferente a la de los propios responsables de las políticas de la Fed, pero suponiendo que la Fed comience a relajar su política monetaria en septiembre, se prevé que esa medida proporcione un mayor estímulo a la economía estadounidense”.

Vale señalar que en el caso de los mercados emergentes, un recorte de las tasas de interés por parte de la Fed podría suavizar un panorama potencialmente turbulento al aliviar algunas de las presiones sobre las monedas locales. Además, las tasas de interés más bajas también podrían reducir el atractivo del dólar, lo que podría estabilizar los flujos de capital hacia los mercados emergentes y aliviar parte de la depreciación de la moneda y el efecto estructural de dominancia del dólar. Por ende, “hasta ahora, a pesar de la reversión de algunas operaciones de 'carry trade' y de algunas salidas de capital de los mercados emergentes, nuestros datos de alta frecuencia siguen mostrando importantes entradas netas de capital hacia los mercados emergentes, por lo que seguimos siendo positivos respecto de sus perspectivas”, concluye el IIF.

Dejá tu comentario

Te puede interesar