18 de enero 2026 - 10:54

Turismo 2026: más viajes, pero con decisiones "a último momento" y consumo selectivo

La temporada muestra un turismo activo pero más racional: estadías más cortas, decisiones de último momento y una fuerte dependencia de eventos, cultura y naturaleza como motores de la demanda en todo el país.

Un informe de CAME revela un cambio de comportamiento entre los turistas.

Un informe de CAME revela un cambio de comportamiento entre los turistas.

Depositphotos

El verano 2026 confirma un cambio de etapa para el turismo nacional. El arranque de la temporada es heterogéneo, con destinos que logran altos niveles de ocupación y otros que avanzan de manera más gradual, pero con un denominador común: el viajero se mueve, aunque lo hace con mayor cautela, planifica menos y decide cada vez más cerca de la fecha, según explica un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Lejos de una contracción generalizada, el sector muestra dinamismo sostenido, impulsado por una agenda intensa de festivales, eventos deportivos, ferias gastronómicas y propuestas culturales que funcionan como verdaderos disparadores del viaje. Allí donde hay una excusa concreta —un evento, buen clima y una propuesta clara—, la ocupación responde rápidamente, incluso en plazas que habían comenzado el verano con registros moderados.

Ocupación: un verano que se activa por picos

Los relevamientos de la primera quincena reflejan una temporada que no se ordena por reservas anticipadas, sino por picos de ocupación asociados a fines de semana y agendas puntuales. En destinos con atractivos naturales consolidados, los niveles de ocupación se ubicaron en rangos altos y muy altos.

Puerto Iguazú superó el 82% de ocupación, con picos del 85% y más de 68.000 arribos. Ushuaia alcanzó el 88% en los primeros 15 días y proyecta un 83% para la segunda quincena, impulsada por festivales culturales, actividades al aire libre y el intenso movimiento de cruceros. En Mendoza capital y Bariloche, la ocupación rondó el 80%, mientras que en Córdoba, Carlos Paz llegó al 90% y Santa Rosa de Calamuchita al 95%.

Un segundo grupo de destinos mostró niveles medios, entre el 60% y el 75%, característicos del turismo de escapadas y cercanía. Chascomús promedió el 62%, Mar del Plata el 60% y el promedio provincial de Buenos Aires registró un flujo de 3,6 millones de turistas, levemente por debajo de 2025. En el Norte, Tafí del Valle, San Javier y la Quebrada de Humahuaca superaron el 70% de ocupación.

También hubo plazas con un inicio más lento, como Puerto Madryn, Posadas, Corrientes, Tucumán y Santiago del Estero, aunque con señales claras de recuperación hacia la segunda mitad del mes, apalancadas en eventos y fines de semana largos.

Turismo Córdoba Verano 2026
Algunos destinos tienen pico puntuales de turismo

Algunos destinos tienen pico puntuales de turismo

Un turista que decide tarde y ajusta su estadía

El rasgo más marcado de la temporada es el cambio en el comportamiento del turista. La decisión tardía se consolida como norma: muchas reservas se concretan en el día o con pocas horas de anticipación. Este patrón atraviesa todo el país y responde a un viajero que controla el gasto, prioriza experiencias concretas y evita compromisos largos.

La duración de la estadía acompaña esta lógica. En ciudades de paso y destinos regionales predominan pernoctes de una o dos noches, mientras que en plazas consolidadas como Bariloche, Mar del Plata, Iguazú y Ushuaia el promedio se mantiene entre 3 y 4 noches. En el Norte y el Litoral, la permanencia oscila entre 2 y 5 noches, según la combinación de termas, playas de río, eventos y propuestas culturales.

Gasto: menos impulsivo, pero con impacto real

Aun con un consumo más prudente, el gasto turístico sigue siendo significativo y genera un impacto económico concreto. En gran parte del país, el gasto diario promedio se ubicó entre $95.000 y $100.000 por persona, con casos destacados como Entre Ríos, Chascomús y Santa Fe capital, donde el consumo urbano, la gastronomía y los eventos elevan el ticket promedio.

En destinos de alta tracción, el gasto se dispara. Puerto Iguazú superó los $117.000 diarios por visitante, mientras que Ushuaia alcanzó valores cercanos a los $370.000, impulsados por excursiones, navegación, gastronomía y turismo de cruceros.

La contracara aparece en la provincia de Buenos Aires, donde los registros oficiales muestran una caída interanual del 21% en la primera quincena y una baja aún mayor en la Costa Atlántica, con fuerte impacto en el consumo registrado.

Eventos y cultura, los grandes motores

El calendario cultural y deportivo se consolida como el principal acelerador de la temporada. Fiestas populares, carnavales, festivales y competencias deportivas ordenan el calendario, disparan viajes de último momento y concentran consumo.

Carnavales en Entre Ríos, festivales en Misiones, Santa Fe, La Rioja, San Luis y Córdoba, eventos culturales en Ushuaia y propuestas gastronómicas en la Patagonia y el Litoral muestran que la agenda es clave para sostener la demanda. El deporte también cumple un rol central, con carreras, torneos y competencias que generan picos puntuales de ocupación y alta rotación.

Los parques nacionales, playas, termas y destinos de naturaleza siguen siendo el ancla del verano. Iguazú, Ushuaia, El Calafate, los Esteros del Iberá, la Costa Atlántica y las playas de río concentraron buena parte del flujo turístico. A esto se suman experiencias especiales como paseos de luna llena, trekking guiado y turismo activo, que convierten a la naturaleza en un evento en sí mismo.

Festival Jesús María
El Festival de Jesús María, uno de los eventos más destacados

El Festival de Jesús María, uno de los eventos más destacados

Los desafíos del sector, según CAME

Entre las principales preocupaciones aparecen el crecimiento de la oferta informal de alojamiento, que presiona sobre precios y rentabilidad; el aumento de costos operativos; la dependencia del clima y la agenda; y la necesidad de una comunicación más precisa frente a contingencias ambientales, para evitar impactos negativos innecesarios sobre destinos plenamente operativos.

En síntesis, el verano 2026 confirma un turismo que se mueve, pero lo hace con cabeza fría: decide tarde, ajusta su estadía y gasta de manera selectiva. Los destinos que logran diferenciarse, ofrecer experiencias claras y comunicar bien su propuesta son los que mejor están capitalizando esta nueva lógica del viajero argentino.

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