La temporada de invierno es una de las más esperadas del año, ya que propone un momento especial en el calendario. Miles de familias de todo el país buscan un recreo en su rutina, vivir experiencias de calidad y renovar energías para el tramo final del año. No se trata solo de una agenda de propuestas infantiles y de entretenimiento en el receso vacacional: son semanas que dinamizan la economía, generan empleo y fortalecen el posicionamiento estratégico de la Ciudad. Una oportunidad para poner de manifiesto el valor del trabajo conjunto entre el sector público y el privado, afianzando la apuesta por consolidar un destino cercano y competitivo para visitantes de todo el país
La Ciudad en invierno: una oportunidad para seguir impulsando el turismo porteño
Con más de medio millón de turistas y una actividad que movilizó más de $275 mil millones, la temporada invernal volvió a posicionar al distrito como uno de los principales destinos del país. La oferta cultural, su gastronomía, la infraestructura y sobre todo su gente es lo que la convierten en un lugar al que siempre se quiere volver.
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La Ciudad de Buenos Aires se distingue, entre otras cosas, por su oferta cultural. El tango es parte de su esencia y agosto es el mes tanguero por excelencia: el viernes llegará a su fin la 8ª edición de la Semana de las Milongas.
A través de los años, la Ciudad muestra un movimiento turístico intenso en cada uno de sus rincones. Los números confirman una tendencia que no es casualidad, sino el resultado de un trabajo continuo: según datos del Observatorio del Ente de Turismo, el 84% de los turistas nacionales que nos visitan durante este receso suelen ser viajeros recurrentes y casi la mitad de ellos elige regresar a Buenos Aires, al menos una vez al año. En el mismo sentido, más del 50% de los grupos de viaje llega a la Ciudad con menores de edad, lo que demuestra que el destino sigue siendo la gran alternativa urbana para compartir en familia.
Este año, ese comportamiento volvió a confirmarse. La Ciudad recibió más de 594 mil visitantes nacionales e internacionales, que generaron un impacto económico superior a los $275 mil millones. La ocupación hotelera de los establecimientos de 3, 4 y 5 estrellas se mantuvo en niveles elevados a lo largo de todo el receso, con picos del 77% en la tercera semana de julio y un promedio superior al 70% durante todas las vacaciones, reflejando una demanda sostenida que acompañó el desarrollo de una temporada muy positiva para toda la cadena turística.
Esa preferencia responde a un ecosistema único donde conviven la historia, el entretenimiento y una oferta cultural deslumbrante. Durante estas semanas, visitantes y vecinos tuvieron la oportunidad de recorrer más de 7.000 restaurantes, 287 teatros, 380 librerías y 150 museos. Esto confirma que Buenos Aires es reconocida a nivel global por su potencia cultural. Además, según los datos relevados, tanto la gastronomía porteña como las actividades culturales recibieron una calificación de excelencia por parte de los turistas, superando los 9 puntos sobre 10.
Pero el éxito del turismo porteño no depende únicamente de sus atractivos históricos o de su infraestructura. Lo que convierte a Buenos Aires en un destino al que siempre se quiere volver es, sobre todo, su gente: la forma de vivir la Ciudad, el trato cotidiano y esa calidez que hace que cada visitante se sienta bienvenido.
El modelo de trabajo impulsado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, crea desde el sector público las condiciones para que el privado crezca, desarrolle proyectos de calidad y genere puestos de trabajo competitivos. Este trabajo conjunto entre el sector público y el privado es la clave para seguir transformando el turismo en un auténtico motor de desarrollo económico para la Ciudad. Cuando un turista llega a Buenos Aires, no solo disfruta de un espectáculo en la calle Corrientes o de un almuerzo en un restaurante icónico; activa una cadena de valor que beneficia de manera directa e indirecta a más de 150 mil trabajadores porteños.
Las vacaciones de invierno no solo dejan un saldo muy positivo, sino que consolidan un rumbo. Buenos Aires demuestra una vez más por qué es la Ciudad más linda del mundo, lista para recibir turistas en cualquier momento del año.
*Presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires.




