21 de febrero 2001 - 00:00

Turquía se calmó por ahora a costa de tasas de 1594%

Ankara (Reuters) - El primer ministro de Turquía dijo ayer que tratará de solucionar una enconada disputa pública con su presidente, que ha amenazado con precipitar a su país hacia una profunda crisis financiera.

Turquía comenzó a pagar el precio de la tempestad cuando se vio obligada a abonar una tasa promedio de 144 por ciento sobre préstamos para cubrir deudas por vencer, bien por encima de lo que se esperaba la semana pasada y un reflejo de la sacudida confianza de los mercados.

«La triste situación del lunes en la reunión del Consejo Nacional de Seguridad no causará cambios en el curso del programa económico», dijo el primer ministro Bulent Ecevit.

Afirmó que hay medidas en marcha para reprogramar la reunión del Consejo, que él abandonó el lunes con exabruptos contra el presidente Ahmet Necdet Sezer, a quien acusó de sermonearlo y de insultarlo en torno a sus esfuerzos por hacer frente al espinoso tema de la corrupción.

Durante esa disputa, el presidente y miembros del gobierno de Ecevit se arrojaron airados una y otra vez una copia de la Constitución, ante la mirada de jefes clave de las fuerzas armadas, a las que muchos consideran como la salvaguardia del país en caso de un fracaso del gobierno.

«Puede que haya disputas, puede que haya malentendidos», dijo Ecevit en un medido comentario ayer, que contrastó con su tono combativo del lunes. «Tratamos de superarlos, pero sobre ellos prima el terso funcionamiento del Estado».

Bolsa neutra

A raíz de la disputa, la Bolsa cerró el lunes con baja de 14 por ciento y las reservas del Banco Central sufrieron una baja de 4.500 millones de dólares, casi la quinta parte del total. Ayer la Bolsa estaba neutra y los bancos reanudaron la venta de dólares.

Las tasas, sin embargo, llegaron a máximos nunca vistos aun durante la crisis de liquidez del año pasado, con un promedio de 1.594 por ciento anual para préstamos a un día.

La dramática confrontación del lunes entre el presidente y el primer ministro durante conversaciones estatales a alto nivel reveló una crisis no tanto entre los dos hombres como en los propios círculos de poder establecidos. La coalición gobernan te es una alianza de tres partidos.

La disputa fue mucho más espectacular porque se escenificó ante los mismos ojos de generales que, tres veces en los últimos 40 años, han depuesto a erráticos líderes civiles. Comandantes de las fuerzas armadas se reunieron en la tarde del lunes en la sede del Estado Mayor para discutir la situación.

«Uno no esperaría que una disputa de ese tipo se propagase hasta las calles», dijo un diplomático.

«Nadie está hablando de una toma del poder por los militares», agregó. «Pero esto deteriora la credibilidad de los políticos ante los ojos de la ciudadanía y de unas fuerzas armadas ya escépticas.»

El columnista Bilal Cetin escribió en el diario «Sabah» que, «Turquía ha llegado ahora a un punto extremadamente peligroso».

Los diarios fustigaron tanto el exabrupto de Ecevit como la conducta de Sezer. La súbita disputa significará costos adicionales para el Tesoro, cuando recaude fondos en una clave subasta de bonos el martes próximo.

«Aquí está la cuenta, la disputa le costará carísimo a Turquía», dijo un titular de primera plana del diario «Hurriyet».

En tanto, el subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Stanley Fischer, dijo que funcionarios turcos prometieron mejorar y seguir fieles al plan de reforma amenazado por las disputas políticas.

Las reformas cuentan con el apoyo de créditos del FMI por alrededor de 11.000 millones de dólares.

Fischer, quien está de visita en Turquía, dijo a periodistas que el primer ministro Bulent Ecevit y otros funcionarios le habían asegurado su determinación para que llegue a buen término el pacto de Turquía con el FMI.

«El gobierno está dispuesto a fortalecer el programa para garantizar su éxito y discutimos con las autoridades algunas medidas para fortalecerlo aún más, incluyendo algunas medidas estructurales», dijo Fischer.

En tanto, los analistas son levemente optimistas. Según Martin Hordina, operador en la Bolsa turca de la firma Raiffeisen, Turquía llevó a cabo una reforma imprescindible y el gobierno está comprometido a continuarla.

«La crisis será a corto plazo. No queremos entrar en pánico», aseguró.

El analista comentó que «apenas comiencen a bajar las tasas, el mercado se recuperará».

Te puede interesar