Un ladrón sospechoso por crimen de Lecuna
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La semana pasada otro taxista declaró ante la Justicia para asegurar que un mes antes del crimen Lecuna mantuvo una conversación telefónica «de tono amenazante» durante un viaje que realizó en su vehículo. El testimonio abrió la hipótesis de «un ajuste de cuentas».
A Lecuna lo mataron de cinco puñaladas, el 2 de este mes, cuando se encontraba en el interior de un taxi en Sánchez de Bustamante y Gorriti, en el barrio porteño de Palermo. La principal sospecha de la Policía Federal es que Lecuna fue víctima de la «mafia de los taxis», una organización de delincuentes que asaltan a pasajeros de taxis.
Lo llamativo del caso -entre otras características que no coinciden con el patrón habitual de los robos en taxis-fue que a Lecuna no le robaron ninguna de sus pertenencias.
Para los investigadores, «del crimen de Lecuna participaron el chofer del taxi y al menos otras dos personas que subieron al vehículo desde una Traffic que se desplazaba detrás».
Sin embargo, la declaración de otro taxista abrió la hipótesis de un «ajuste de cuentas». Se trata de José León Sostoa, quien declaró ante la fiscalía N°40 que Lecuna mantuvo un duro entredicho a través de su teléfono celular con otra persona, a la que le reclamó por el pago atrasado de un deuda.
Además Sostoa contó que, en un segundo llamado telefónico, el marido de la actriz Georgina Barbarossa le pidió a alguien que le «preparara a tres muchachos» para esa tarde «para un trabajito» porque cierta cuestión se estaba «poniendo pesada».
Según el taxista, en esas conversaciones Lecuna habría dicho: «Macho, estoy yendo para allá. Quiero la plata, porque mañana viajo. Yo te di la mercadería, vendiste todo y no me diste la plata. Macho, necesito la plata ahora, porque dentro de diez minutos estoy ahí».
El taxista relató que Lecuna había subido a su auto en la calle Gallo, antes de llegar a Lavalle, e iba hasta Viamonte al 700.
«Pasando Agüero empezó a hablar por teléfono», dijo Sostoa.
«En ese momento, agregó el taxista, no sabía que era el marido de Georgina, y cuando lo vi la segunda vez tampoco. Recién me di cuenta cuando vi las fotos en la televisión.»




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