El Gobierno nacional avanza en el diseño de una iniciativa que podría modificar el esquema actual de exportaciones del sector automotor. Se trata de una reducción progresiva en los derechos de exportación aplicados a los vehículos, una herramienta que busca mejorar la competitividad en un contexto complejo.
Un posible cambio impositivo podría redefinir el negocio de exportar autos en la Argentina
El Gobierno analiza una medida clave para el sector automotor, aunque su implementación dependerá de una variable central de la economía.
-
Autos automáticos accesibles: opciones por menos de $40 millones en 2026
-
El cambio global que redefine qué autos lideran el mercado mundial
Podría modificarse el esquema actual de exportaciones de autos en la Argentina
La propuesta, que ya circula entre las terminales, contempla una baja gradual de las retenciones —actualmente en torno al 4,5%— hasta eliminarlas completamente hacia fines de 2026. Sin embargo, la decisión final aún no está confirmada y estará atada a la evolución de los ingresos fiscales.
Desde el equipo económico remarcan que el dato clave será la recaudación de marzo: si no muestra señales de recuperación, la medida podría demorarse.
Una medida atada al equilibrio fiscal y al desempeño del sector automotor
El plan forma parte de una estrategia más amplia orientada a impulsar las exportaciones y aliviar la presión impositiva sobre la industria. Hoy, los vehículos cuentan con reintegros, mientras que el peso de los impuestos sigue siendo significativo dentro del precio final de exportación.
En paralelo, los números del sector reflejan un escenario desafiante. La producción y los envíos al exterior muestran caídas importantes en los primeros meses del año, con un impacto directo de la menor demanda desde Brasil, principal destino de los autos argentinos.
Desde la industria sostienen que una reducción de la carga fiscal podría generar un aumento relevante en los volúmenes exportados y ayudar a reactivar la producción.
Aun así, el margen de acción del Gobierno nacional está condicionado por la necesidad de sostener el equilibrio fiscal, lo que mantiene la medida en evaluación y sin definición inmediata.





Dejá tu comentario