13 de julio 2001 - 00:00

Venta de Aerolíneas también se afecta por el riesgo-país

Bajo el mal auspicio del riesgo-país por encima de los 1.500 puntos y su influencia sobre cualquier iniciativa de inversión, la SIGEN organizó ayer un debate sobre el futuro de Aerolíneas Argentinas. «Alguien tiene que hacerse cargo en la Argentina», dijo el titular del organismo, Rafael Bielsa al abrir el encuentro, en coincidencia con la opinión de todos los participantes sobre que es prioritario que el gobierno intervenga y que dé a conocer con la mayor celeridad posible un marco regulatorio para la actividad. La urgencia está dada por la decisión de la SEPI de abandonar Aerolíneas el próximo lunes 23, fecha que a lo sumo, podría prorrogarse por tres semanas más.

«El Estado -agregó Bielsa-tiene que fijar una posición, decir lo que quiere y hacia dónde va, porque no es inexorable que Aerolíneas termine de la peor manera.»
Bielsa citó al seminario invocando que la SIGEN es un órgano de asesoramiento del Poder Ejecutivo, y que desde hace un mes y medio atrás elaboró una herramienta aplicable a distintas soluciones empresarias para rehabilitar a la empresa de bandera.

Organización

La propuesta de la SIGEN se define como «una forma jurídica de organizar el negocio, no un plan de negocios», dijo el síndico adjunto Jaime Farji. Se trata de la constitución de un fondo de inversión directa, una forma particular dentro de los fondos comunes de inversión, que implica concentrar el riesgo en una explotación económica, en este caso, una empresa de aviación.

El fondo implica dos figuras: una sociedad gerenciadora que opere un plan de negocios con un reglamento de gestión y una sociedad que administre los recursos. Según Farji, «el reglamento de gestión tiene que demostrar la viabilidad y la rentabilidad de la empresa para poder atraer inversores individuales e institucionales».

El seminario estaba convocado para los siete gremios aeronáuticos que estuvieron presentes y para los posibles interesados. Entre éstos, sólo se presentó el ex presidente de Aerolíneas, Juan Carlos Pellegrini, que se encontrarían en las próximas horas con la SEPI, pero que aparentemente tiene problemas para constituir un grupo de inversores, sobre todo por la crisis financiera de las últimas semanas.

El empresario Eduardo Eurnekian envió un fax desde Nueva York excusándose de participar por estar fuera del país dedicado, según dijo, a «actividades casualmente vinculadas con la actividad aerocomercial». Reiteró que «está convencido de reargentinizar Aerolíneas» y dijo que «tiene proyectos y decisiones de inversión» y también que «estamos dispuestos a hacer el esfuerzo junto con los trabajadores».

Allegados al empresario agregaron que Eurnekian no tendría problemas en sumar a otros grupos, como el que estaría conformando Pellegrini, o en que se instrumente un fondo de inversión directa.

La empresa peruana Aerocontinente mandó una carta con su propuesta para adquirir Aerolíneas, y sus voceros aseguraron que la presentarán hoy a la mañana a la SEPI en Buenos Aires. El proyecto no explica el plan operativo, pero ofrece hacerse cargo de los pasivos, salvo los de combustibles y aeropuertos, y pagar 100 millones de dólares a los españoles. De todas formas, esta propuesta no contaría con posibilidades, dada la presunta relación de los dueños de la empresa con el lavado de dinero.

Tampoco estuvo en el seminario el grupo integrado por Air Plus Argentina y las españolas Air Comet y Viajes Marsans. Desde España, el titular de Air Comet relativizó esta semana el interés por Aerolíneas, pero no queda claro si se trata de una estrategia de negociación frente a la SEPI.

Según trascendidos, la sociedad estatal española puso un plazo que vence el próximo miércoles 18 para que los interesados presenten una oferta por escrito por Aerolíneas, en cambio de abrir una negociación con los posibles oferentes, lo que explicaría la actitud del grupo Marsans y también la de Eurnekian.

Privilegiado

Es posible presumir que tanto Marsans como Eurnekian saben que para la SEPI sería un problema grave llevar a Aerolíneas a la quiebra, y creerían que por eso en algún momento, serán los funcionarios de ese organismo español los que invitarán a negociar una salida. Eurnekian cuenta además con una posición privilegiada porque si los españoles llevan a la quiebra a la empresa de bandera, él ya tiene a LAPA para salir a competir por las rutas de Aerolíneas.

En este contexto, un problema no menor es la falta de posición del gobierno argentino en cuanto a la definición de un marco regulatorio y de la política aerocomercial, siendo que de esos elementos dependen los números futuros de Aerolíneas.

El ex jefe de Gabinete,
Rodolfo Terragno, dijo en el seminario que «el Estado nacional debe tomar la iniciativa» porque «el negocio aerocomercial es muy complejo y requiere una red de negocios complementarios» para ser rentable. Recordó que en los Estados Unidos ninguna compañía extranjera explota rutas de cabotaje y que las empresas locales tiene reservado 60% del mercado de los vuelos internacionales.

Según Terragno hay que salir a buscar un socio estratégico y dijo que de las diez mejores compañías del mundo, cinco son complementarias de Aerolíneas: Singapour Airlines, Cathay Pacific, Quantas, Air New Zealand y Japan Airlines.

También dijo que «la solución para Aerolíneas requiere inversión» y advirtió que «hay mucha gente que quiere quedarse con la empresa sin poner un peso». Se manifestó a favor de crear un fondo de inversión directa, según la propuesta de la SIGEN, y después salir a la oferta pública de las acciones.

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