La visita del presidente Néstor Kirchner a EE.UU. generó expectativas en muchos exportadores que esperan que el mandatario regrese con alguna noticia comercial que permita incrementar los envíos a ese país. Si bien desde noviembre de 2001 la Argentina registra superávit comercial con ese país, ese saldo tiene una única explicación: el feroz recorte de las importaciones de todo el mundo y entre ellas de los EE.UU., que desencadenó la crisis, el «corralito» y la devaluación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En cambio, los niveles exportados a ese país se redujeron: cayeron 6,1% en 2002 y otro 8% en 2001. Aunque de la mano de los buenos precios que gozan los productos que se le envían, en los primeros cinco meses del año las ventas a EE.UU. vienen creciendo fuerte, con tasas que superan 17% si se lo compara con iguales meses del año pasado.
Ingresar a los EE.UU. es todo un desafío para muchos exportadores. Fundamentalmente, porque al igual que la economía europea, es un país con estabilidad macroeconómica donde una vez que se ingresa el exportador puede beneficiarse de una cierta fluidez y continuidad en esos envíos que le arroja previsibilidad en las ventas y le permite mejorar sus márgenes de rentabilidad. No es lo mismo exportar a Brasil, mercado con altibajos en su demanda que repentinamente puede cortar esas compras, que venderle a EE.UU. Y a diferencia de la Unión Europea,EE.UU. es un mercado más cercano, donde se puede hacer diferencia a través de los fletes.
• Inconvenientes
Sin embargo, para muchos productos hay serios inconvenientes para ingresar. Es el caso de los cítricos, donde su ingreso está prohibido por razonessanitarias; del maní, donde EE.UU. acusa que se supera el cupo permitido haciendo triangulaciones a través de México; de las peras, donde hace dos semanas el país del Norte envió una carta al presidente del SENASA de la Argentina advirtiendo que ya no reúne los requisitos sanitarios. También a la carne fresca le está cerrado su ingreso y hay acusaciones a los exportadores de miel por vender a precios de dumping. Estos son algunos de los principales conflictos que desde la Argentina se espera puedan comenzar a resolverse con esta visita. Mientras tanto, el flujo de comercio sigue su ritmo. EE.UU. es fuerte comprador de combustibles y energía. Según los registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), 36,5% de las ventas a ese país son combustibles y energía. En los primeros cinco meses del año, 17,5% de las ventas correspondió a petróleo, en tanto 24% fueron productos del petróleo.
Sin embargo, no hay que desmerecer la participación de los productos industriales a ese mercado: participan tanto o más que los combustibles. El año pasado, 36,7% de los productos enviados fueron bienes industriales o manufacturas de origen industrial (MOI). Por ejemplo, sorprende que en la selección de los principales productos vendidos a EE.UU. que realiza el INDEC figuran, por ejemplo, aviones y aeronaves donde el año pasado participaron de 3,2% del total exportado, o partes y accesorios de vehículos que participaron de 1,4%. Asimismo, de las exportaciones totales al país del Norte, sólo 6,2% son bienes primarios y 20,7% manufacturas agropecuarias.
Dejá tu comentario