No faltó nada para conformar una rueda que dio espectáculo, como en los viejos buenos tiempos. Porque la demanda actuó con un apetito voraz, pero la desaparecida oferta del día anterior retornó puntual a un nuevo -y profundo- descreme de utilidades. Sin olvidar que, seguramente, actuaron los recambios posicionales, que dejan unos papeles para concretar otro circuito en el que se advierten como con mejores posibilidades.
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Un desarrollo de vértigo, que levantó murmullos de asombro al notarse que el volumen de efectivo se ubicaba en unos $ 6 millones en certificados... con: ¡80 millones para acciones!
El indicador de precios saltó hacia arriba, pero no en la medida en que podía hacer presumir un volumen de semejante magnitud, testimonio de que se reiteró lo de «donde las dan, las toman». (Y dieron bastante.)
•Otras alturas
Lo cierto es que la nueva ola arribada a la playa imaginada por Charles Dow dejó húmeda una nueva marca antes de retirarse: llegar a 1.140 puntos que en el cierre quedaron en 1.132.
El desempeño de las líderes resultó armonioso, salvo Tenaris -con 4%- y Comercial, con 3%. El resto, en una banda de 1% a 2%, y el notable movimiento de papeles en Grupo Galicia; más de $ 14 millones. Lo de hoy promete lucha feroz.
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