1 de agosto 2001 - 00:00

Vuelve en setiembre "paga quien llama" entre móviles

Apartir del 1 de setiembre próximo entrará en vigencia el sistema «paga el que llama» o CPP entre teléfonos celulares, que había sido suspendido por la Secretaría de Comunicaciones en razón de supuestas fallas en la comunicación entre las empresas y los usuarios.

Según trascendió, el cambio de actitud del organismo, que encabeza Henoch Aguiar, se debería a la necesidad del gobierno de sumar a las telefónicas al fondo de u$s 1.000 millones que debían aportar las empresas de servicios y bancos para financiar el déficit de los estados provinciales.

Seguramente no es casual que luego de casi tres meses de negociaciones casi estériles, las mismas se hayan desempantanado cuando el gobierno necesita casi con desesperación el aporte de las telefónicas (más los bancos, los supermercados, las de servicios públicos y cualquier otra que pueda sumar al esfuerzo) para tapar esa brecha.

Propuesta

Por ello, la resolución publicada ayer en el Boletín Oficial habría sido elaborada en base a una propuesta que le llevaron las prestadoras del servicio de telefonía celular (Telecom Personal, Unifón, Movicom Bell South y CTI) a Aguiar.

De todos modos, la norma contempla rebajas adicionales en la tarifa a las que ya habían sido consensuadas entre el gobierno y las empresas, y se dice en la industria que los principales impulsores del nuevo esquema habrían sido los ejecutivos que representaron a CTI en el acuerdo. Esta empresa es la menor de las cuatro que operan en el país en número de abonados, y además 94% de sus clientes corresponden a la modalidad «prepago», cuyos planes ya son más caros que el precio que se aplicará a partir del mes próximo.

Así, la Resolución 253/2001 firmada por Aguiar establece un precio de
25 centavos por minuto cada vez que se llame desde un celular a otro, a cargo del abonado que establece la comunicación, pero se prevé que ese mismo cargo se reducirá a 20 centavos en horas no pico. La otra rebaja es que cae de 31 a 29 centavos por minuto el costo de la conexión entre un teléfono fijo y uno móvil. En todos los casos los precios son sin IVA.

Queda a definir por cada empresa si bonificarán o no el minuto «de aire», que ronda entre
25 y 30 centavos más. Si bien ninguna de las compañías de celulares habló ayer, en la industria trascendió que dependerá de los planes a aplicar a partir de ahora. «Los planes vigentes se reformarán para que el impacto entre los usuarios sea el menor posible», dijo una fuente. CTI, por caso, anunció en un comunicado que para los clientes que pagan por debajo de esos precios «adaptará sus planes, absorbiendo una parte importante del costo del CPP», para acercarse a $ 0,25.

La intención no es precisamente filantrópica: la facturación de las empresas de celulares viene acompañando la caída de la actividad en general, y la reducción del consumo, la caída de las ventas y la alta morosidad en las carteras de clientes pospagos hacen difícil imaginar un escenario de aumentos masivos.

De todos modos, la industria aducirá en las próximas horas cuando varias de sus empresas rompan el «silencio de radio» que parecían haberse autoimpuesto ayer, que
entre 65% y 70% de sus padrones corresponde a clientes prepagos, y dado que el precio del minuto con tarjeta que adquirieron incluye el CPP, el impacto en el bolsillo de los usuarios será mínimo.

En este sentido,
Telecom Personal emitió un comunicado en el que asegura que «la instrumentación del CPP para las llamadas entre teléfonos móviles no tendrá impacto en los clientes de los sistemas con tarjeta prepaga, los que representan 70% de la base total de clientes. Sólo 5% de los clientes con planes con factura que posee la compañía sufrirán modificaciones.»

El CPP hace recaer todo el costo de la llamada -o sea el uso de la red propia, más la del receptor de la comunicaciónen el emisor. Por eso, el costo de esa llamada en teoría debería duplicarse. Las empresas, de nuevo, prometen planes que compensarán ese gasto extra.

Como «la madre del borrego» del conflicto entre Aguiar y las empresas fue las supuestas fallas en la información brindada a los clientes, éstas tendrán
30 días a partir de mañana para comunicar fehaciente y claramente a sus usuarios las características del nuevo sistema.

Instrucción

Trascendió que les enviarán facturas «proforma» explicativas de cómo se les cobra el CPP, folletos aclaratorios y todo lo que haga falta para que no se las pueda acusar de lo mismo. También comenzará un acelerado proceso de instrucción a los operadores de los «call centers» para que no cometan los errores (por ingenuidad, mala formación o incluso desidia) en los que incurrieron hace tres meses, cuando comenzó el sistema antes de ser suspendido.

Los clientes, por su parte, tendrán
60 días a partir del 1 de setiembre para elegir si se quedan o se van de la empresa; no habrá penalidades económicas ni restricción alguna para hacerlo, pero no se aplicará la «transportabilidad» del número: si el usuario deja la compañía, no podrá llevarse su número a la nueva; tampoco se prevé en la resolución la obligatoriedad de que un contestador automático informe durante un tiempo el nuevo número del usuario.

Dejá tu comentario

Te puede interesar