El Banco Central aprobó el viernes el retorno de las aceptaciones bancarias. Se trata de un instrumento que permitirá a las empresas financiarse con el ahorro del público, utilizando como nexo a los bancos.
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Este mecanismo estuvo vigente en la década de los '70 y los '80, pero luego cayó en desuso ante la multiplicación de alternativas crediticios, tanto locales como en el exterior. Ahora, ante la total ausencia del crédito bancario, se dispuso el retorno de este mecanismo.
Aunque probablemente arranque con mucha lentitud, en el mercado estiman que el nuevo esquema sólo funcionará para grandes empresas. Habrá muy pocos depositantes dispuestos a financiar a PyMEs, debido al alto riesgo que implica este tipo de créditos, además de la altísima tasa de interés en pesos que las pequeñas empresas deberían pagar.
Hoy se conocería formalmente cómo se implementarán las aceptaciones, aunque -en términos generales-el esquema funciona de la siguiente manera:
1- Una empresa necesita financiamiento de corto o mediano plazo.
2- Emite una aceptación (o Letra) por un monto determinado y busca venderlo entre los inversores.
3- En vez de hacerlo a través de la Bolsa, utiliza a los bancos como intermediarios.
4- Estos títulos son colocados -a través de los bancos-entre ahorristas, a un plazo y tasa de interés determinados.
5- El banco actúa simplemente como intermediario y cobra una comisión a la empresa que buscó financiamiento.
6- El ahorrista evita el riesgo bancario (como el «corralito») y asume el riesgo-empresa. Si no cobra, será porque la compañía que toma los fondos no pudo pagar.
7- Las aceptaciones se colocarán en pesos y, en una primera etapa, saldrían a un plazo de 30 días.
8- En el mecanismo bancario tradicional, el público hace un depósito en el banco y éste decide qué destino le da. Las aceptaciones saltean una etapa, porque el dine-ro del ahorrista directamente va a la empresa, en vez de depositarse en el banco.