11 de marzo 2003 - 00:00

Ya hay nuevas medidas para auxiliar a bancos

Ya hay nuevas medidas para auxiliar a bancos
El Banco Central comunicó ayer las nuevas reglas de juego que las entidades deberán respetar cuando soliciten auxilio financiero por problemas de liquidez. Se dispuso que si los redescuentos otorgados por el BCRA superan 50% el patrimonio neto de una entidad, ésta deberá comenzar un plan de encuadramiento para seguir funcionando con normalidad y recuperar liquidez de manera paulatina.

Las medidas regirán exclusivamente para los futuros redescuentos que otorgue la institución. En cambio, no se toma en cuenta el stock de $ 17.300 millones que el BCRA otorgó a las entidades entre mediados del 2001 y setiembre de 2002.
El tratamiento de los «viejos» redescuentos está provocando una fuerte divisoria de aguas entre el Ministerio de Economía y el Banco Central.

Esta medida fue solicitada por el Fondo Monetario Internacional y figura en el acuerdo firmado con la Argentina. Básicamente, se busca evitar la discrecionalidad en el otorgamiento de créditos a las entidades cuando existen problemas de liquidez. La Comunicación «A» 3.892 prevé un mecanismo estandarizado para solicitar ayuda, que debe ser respetado por todas las entidades, más allá de que se trate de un banco público, privado de capital nacional o extranjero.

Justamente, una de las críticas que recibió el Central en la última crisis fue haber concentrado el grueso de la ayuda financiera en unas pocas entidades, rechazando pedidos efectuados sobre todo por algunos bancos extranjeros.

•Alerta

Se estima que no habrá requerimientos inmediatos de ayuda por problemas de liquidez, ya que las entidades fueron mejorando su nivel de depósitos paulatinamente. En realidad, desde setiembre pasado que el BCRA no precisa salir a socorrer a las entidades.

De todas formas, los banqueros se mantienen en estado de alerta por los efectos que podría ocasionar un incremento de los amparos, ante el fallo redolarizador que la semana pasada dio a conocer la Corte Suprema.

Estas son algunas cuestiones centrales del nuevo esquema que se puso en marcha ayer para aquellas instituciones que requieran auxilio del BCRA:

Los redescuentos ahora tendrán un plazo de 90 días, en vez de 30 como hasta ahora. Podrá ser renovable en forma automática.

• La tasa de interés se mantiene igual que ahora. Debe representar las 6/5 avas partes de la tasa de LEBAC en pesos para la adjudicación de menor plazo, según los datos de la última licitación.

Si los redescuentos en cuestión no superan 50% de su patrimonio, el banco podrá solicitar ayuda automática ante la subgerencia general de operaciones. Pero si excede ese nivel, tendrá que presentar el caso ante el directorio del BCRA y la Superintendencia de Bancos.

• Se obliga a los accionistas de las entidades a efectuar «aportes irrevocables de capital» recién cuando la asistencia del Central supera en 150% el patrimonio de la entidad en problemas.

El banco podrá requerir ayuda del Central cuando su ratio de liquidez (fondos disponibles respecto del nivel de determinados pasivos) sea inferior a 25%.

•Visiones distintas

En cuanto a los redescuentos acumulados hasta ahora, el Ministerio de Economía está demorando la puesta en marcha del «matching». Consiste en «calzar» el vencimiento de los bonos pesificados en poder de los bancos con los redescuentos otorgados por el BCRA. Para ello se definirá un alargamiento de plazos de estos últimos, que se estiraría hasta 70 meses.

El problema es que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, quiere que sea el Palacio de Hacienda quien maneje el tema en el futuro, mientras que el superintendente de Entidades Financieras, Jorge Levy, entiende que esta herramienta debe recaer en el directorio del Central.

No es el único tema que separa el BCRA de Economía.

 
La cuestión de la redolarización también genera visiones distintas, aunque no se puede hablar por ahora de una disputa.

Está claro que Lavagna prefiere que las medidas a tomar por la redolarización se resuelvan en la próxima administración. En cambio, en el Central -cuyas principales autoridades estarán hasta setiembre de 2004- aseguran que el tema debería resolverse lo antes posible para darles más certidumbre a los bancos.

Las entidades están dispuestas a devolverle al ahorrista hasta $ 1,40 más CER e interés de 2% anual ($ 2,02) a los ahorristas por cada dólar depositado. Y exigen que el Estado ponga, a través de un bono, la diferencia para llegar a la cotización del dólar libre. Pero el gobierno prefiere no afrontar el problema y postergar todo lo posible su resolución.

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