Avelluto echó a Cacetta del Incaa

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El ministro de Cultura, Pablo Avelluto, desplazó ayer a Alejandro Cacetta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y pidió a la Oficina Anticorrupción que abra un expediente de investigación contra el ex funcionario, por presuntas "inconsistencias en los gastos que no tendrían justificación". El despido de Cacetta ocurrió horas después de que en el programa de América TV, "Animales sueltos", se presentara un informe titulado "Corrupción en el Incaa", y en el que --entre otras cosas-- se acusaba al director anterior de "contrataciones sospechosas", como la compra de "dos sillas por 233 mil pesos a una empresa que no vende muebles" y la compra de muebles por 650 mil pesos, que para evitar la licitación se fraccionaron en cuatro facturas pagadas el mismo día. Dicho informe incluyó también la denuncia de compras irregulares de equipos de aire acondicionado, un contrato con la empresa Cinecolor por una planta en desuso (planta que, no se dijo en el programa, estaba destinada al funcionamiento de la futura cinemateca CINAIN). También se le reprochó a Cacetta sus buenos vínculos con directivos de la gestión anterior, como Pablo Rovito, titular de la ENERC (Escuela de cine del Incaa), entre otros, a quienes mantuvo en sus puestos.

"El hostigamiento contra mi persona comenzó el mismo día de mi designación", dijo ayer Cacetta a este diario, en una comunicación telefónica. "Yo invito a cualquiera a que revise la obra que, con mi equipo, llevamos a cabo desde que asumimos. No tengo que defender ninguna transparencia, está todo a la vista. Yo estoy bien pero me siento mal por mi país. Quise hacer un aporte, y veo que me equivoqué". Si bien el ex funcionario no quiso ser más explícito, apuntó a un conocido abogado, un histórico en la trastienda del Incaa, como generador del informe que se difundió en televisión, "un informe repleto de errores e inexactitudes intencionadas". La relación de Cacetta con Avelluto nunca fue buena, y hay quienes aseguran que las desinteligencias exceden este nivel y ubican el conflicto en una interna superior en el partido gobernante.

Cacetta, ex directivo de Patagonik, fue el primer titular del Incaa que provenía del riñón mismo de la industria del cine, y ese hecho, que para muchos era una virtud, para otros representaba una desventaja, ya que se lo acusó también de incompatibilidad de tareas. "Nunca funcionó más plenamente el Consejo Asesor del Incaa", replicó Cacetta en el diálogo con este diario. "Nunca se respetaron con más democracia sus decisiones". En principio, la industria reaccionó mal ante su desplazamiento, y se esperan algunos pronunciamientos en las próximas horas.

Fuentes de la Oficina Anticorrupción dijeron ayer que "el equipo de Avelluto venía relevando en los últimos días algunos actos administrativos y haciendo consultas sobre los pasos a seguir" sobre Cacetta, hasta que ayer pidieron que se lo investigue y que el organismo defina si amerita una denuncia en la Justicia Federal. "Las sospechas son por inconsistencias en los gastos que no tendrían justificación por el concepto por el que se hicieron, y también gastos grandes en relación a publicidad que podrían ser irregulares, además de erogaciones que aparecen desdobladas", explicaron. Los pasos a seguir en la Oficina Anticorrupción -que no funciona como una fiscalía sino como un ente que asesora y querella- serán abrir una "investigación preliminar administrativa y en caso de encontrar algo que lo amerite, se hará una denuncia en la Justicia Federal". El Incaa quedará momentáneamente a cargo de Ralph Haiek, su actual vicepresidente. "El recambio de Alejandro Cacetta obedece a la necesidad de acelerar y profundizar todos los procesos de mejora administrativa en el Incaa", informó el ministerio en su comunicado.

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