El veedor designado por el Gobierno nacional para controlar la investigación por la muerte de Emanuel Garay, el cadete fallecido tras un entrenamiento extremo para el ingreso a la Escuela de Policía riojana, denunciará a la fiscalía general de la provincia por supuestos "aprietes" a la familia y compañeros de la víctima para que cambien la versión de los hechos.
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Guillermo Galván, coordinador del Centro de Acceso a la Justicia de la Nación en La Rioja, fue el elegido para seguir el caso tras la reunión que el lunes tuvo la familia de Garay con el presidente Mauricio Macri en la Casa Rosada.
Galván afirmó que desde la fiscalía General de la provincia le pidieron a Roque Garay, padre de la víctima, "modificar las actas de defunción", por lo cual se presentará "una denuncia penal contra su titular Hugo Montivero".
"Visitamos a la familia de Emanuel, pusimos a disposición todos los dispositivos que tiene el Ministerio, hemos ofrecido ante el juez el programa de protección a testigo porque hay mucho temor entre los cadetes afectados, inclusive en los médicos que participaron en la certificación de la defunción, sobre situaciones no aclaradas", dijo. El funcionario agregó que "el padre de Garay denunció que le hablaron en cinco oportunidades desde la Fiscalía de la provincia para modificar el acta de defunción".
"Los cadetes que sufrieron por este entrenamiento extremo manifestaron también que recibieron una serie de presiones para mantener absoluto silencio, de hecho, aún no se ofrecieron como parte querellante", añadió en relación al caso por el cual el gobernador de la provincia, el peronista Sergio Casas expulsó a la cúpula policial y a los funcionarios del área de Seguridad. Además, hay ocho oficiales que permanecen detenidos.
Galván indicó que el Centro de Acceso a la Justicia les ofreció a los estudiantes sometidos al baile que los dejó internados "asistencia jurídica, psicológica y trabajos grupales que hay que restablecer". "La tarea nuestra va a ser llegar hasta las últimas consecuencias. Lo que nosotros escuchamos y certificamos de lo que denunciaron los cadetes es realmente atroz. No solamente las torturas, golpes, amedrentamientos psicológicos, además hubo robos en la propia institución", sostuvo.
Según Galván, el objetivo será "que no sean sólo algunos rangos más bajos los que caigan porque este procedimiento lo conocían todos, incluso quienes están en los cargos más altos".
Emanuel Garay murió el pasado 10 de febrero por un cuadro de deshidratación, luego de participar de un entrenamiento extremo junto a 12 jóvenes aspirantes, en el primer día de clases en la Escuela de Cadetes de la Policía de La Rioja.
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