7 de diciembre 2016 - 00:00

“¡Cancelen la orden!”: para Trump, es muy costoso el Air Force One encargado a Boeing

“Queremos que la compañía haga un montón de dinero, pero no tanto”, afirmó sobre la fabricación del nuevo avión presidencial.

Conferencia inédita. A partir del revuelo que causaron sus anuncios en las redes sociales, Donald Trump bajó al lobby de su torre en Nueva York para atender a los medios.
Conferencia inédita. A partir del revuelo que causaron sus anuncios en las redes sociales, Donald Trump bajó al lobby de su torre en Nueva York para atender a los medios.
Nueva York - El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, desató ayer una nueva polémica al pedir que se cancele un multimillonario contrato con la firma Boeing para fabricar un nuevo modelo del avión presidencial, conocido como Air Force One. "¡Que se cancele la orden!", afirmó Trump en un mensaje por la red Twitter. "Boeing está construyendo un nuevo 747 Air Force One para futuros presidentes, pero los costos están fuera de control, más de 4.000 millones de dólares", afirmó.

De inmediato, las afirmaciones se extendieron como pólvora entre los medios de comunicación y la atención creció cuando el mismo Trump bajó al vestíbulo de la torre que lleva su nombre en Manhattan para hablar con los periodistas que hacen guardia. "Creo que es ridículo", afirmó Trump. "Queremos que Boeing haga un montón de dinero, pero no tanto", agregó el presidente electo, que no suele aparecer ante los periodistas que siguen a diario sus reuniones para la formación del Gobierno.

Los portavoces de Trump no dieron detalles sobre cómo calcularon la cifra, que dista de las ofrecidas por Boeing. En un comunicado, la firma aeronáutica, con sede en Chicago, indicó que actualmente está en vigor un contrato por 170 millones de dólares vinculado con el desarrollo del nuevo avión presidencial. Esa suma será utilizada para "ayudar a determinar las capacidades de esta compleja aeronave militar que se adaptan a los requerimientos únicos del presidente de Estados Unidos". "Esperamos trabajar con la Fuerza Aérea en fases posteriores del programa que nos permitan entregar los mejores aviones presidenciales con el mejor valor para el contribuyente estadounidense", se agrega en el comunicado de Boeing.

Por su parte, la Fuerza Aérea también salió al paso de estos comentarios y anunció en otro texto que sigue desarrollado actividades de reducción de riesgos con Boeing con el fin de definir en negociaciones posteriores la capacidad y costo del programa. "Hemos presupuestado 2.700 millones en el año fiscal 2017, pero esperamos que esta cifra cambie según avance el programa con las actividades de reducción de riesgo", añadió.

La Casa Blanca dispone actualmente de dos unidades del Air Force One, modelo 747-200, que tienen más dos décadas de servicio. La idea es que sean reemplazados por dos Boeing 747-8, el nuevo modelo, con más autonomía de vuelo y un tamaño ligeramente mayor. Medios locales apuntan que estas dos unidades tienen un costo de unos 1.650 millones de dólares, por lo que se desconoce cómo Trump pudo llegar a esa cifra de 4.000 millones que dio a conocer ayer.

Jason Miller, uno de los portavoces del equipo de transición presidencial, no ofreció detalles al respecto cuando fue consultado por los periodistas en el contacto telefónico diario, pero insistió que el objetivo es "reducir los gastos del Gobierno". "El mensaje es claro: vamos a intentar reducir la carga de los contribuyentes", agregó el portavoz.

La polémica que inició Trump con su tuit consiguió opacar, provisionalmente, la que se arrastra desde los últimos días después de que se conociera que había tenido un contacto telefónico con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen. Esa llamada, dada a conocer el viernes, generó una ola de críticas porque se rompía una tradición de limitar los contactos con el Gobierno de Taipei para, entre otras razones, no generar hostilidades con Pekín, el único Gobierno chino que reconoce EE.UU.

Agencias EFE y Reuters

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