12 de noviembre 2013 - 00:00

Corte dividida por dictamen K

Ricardo Lorenzetti
Ricardo Lorenzetti
 La Corte Suprema de Justicia sigue de cerca el debate por la reforma del Código Civil y Comercial que esta semana promete agitar al Congreso. El predictamen del kirchnerismo dará lugar a reacciones de distinto tipo en el máximo tribunal cuyo presidente (Ricardo Lorenzetti) y vice (Elena Highton de Nolasco) fueron los principales redactores del polémico proyecto. 

Sin embargo, ayer en la Corte eran pocos los que creían que el oficialismo logrará votar la reforma en ambas cámaras antes del 10 de diciembre. Desde la oficina de Julián Domínguez avisaron al Tribunal que, en un panorama optimista, se lograría aprobar un dictamen. El resto del trámite quedará para el nuevo Congreso.

Emisarios de todo tipo se comunicaron con los ministros para verter comentarios sobre la reforma.

Los párrafos dedicados a derecho de familia que encierra el nuevo Código nunca fueron bien vistos desde la Comisión Episcopal y así se lo han hecho saber, mediante diversos interlocutores, a los ministros Juan Carlos Maqueda y Carlos Fayt. Sin embargo, Carmen Argibay y hasta el propio Eugenio Zaffaroni guardan ciertos reparos respecto del texto que redactó la dupla Lorenzetti-Highton de Nolasco, o al menos así lo han expresado en las conversaciones de sus vocalías.

La tensión será inevitable: si Lorenzetti apoya la reforma habrá críticas (en voz baja) en la Corte y si disiente de las modificaciones, será el comienzo de una nueva serie de cruces con Balcarce 50. El fallo de la ley de medios quedará reducido a la calma que antecede al huracán.

Entre estos ministros circula la tesis de que el protagonismo absoluto de la redacción debería haber corrido por cuenta de Aída Kamelmajer de Carlucci, habitualmente sólida en el área del derecho en cuestión. Comentario que en la Corte suele escucharse acompañado de una serie de críticas que emitió, en las últimas semanas, la exintegrante de la Corte suprema de Mendoza sobre la organización desplegada por Lorenzetti para articular la reforma.

Fayt ya ha dado a entender, prácticamente ante quien quiera escucharlo, que disiente del criterio para establecer las fuentes del derecho del nuevo Código. En este esquema, la interpretación de los jueces y la doctrina están por encima de la propia ley. Cuestionamiento muy presente en las reuniones que organizó su abogado Jorge Rizzo desde el Colegio Público de Abogados de la Capital, el mismo quien desde la semana pasada sostiene que la ley de reforma del Código "es más grave que la reforma judicial".

Es una visión distinta de la de Lorenzetti, quien siempre ha buscado un rol más protagónico de los magistrados en los debates que dominan la actualidad.

Estos comentarios sirven para medir el nivel de unanimidad que tendrá la respuesta de la Corte al predictamen del kirchnerismo y el acompañamiento del propio Lorenzetti. "Todas las reformas a los reglamentos de adopción las escribieron en la oficina de Alicia Kirchner; eso no se debería haber tolerado desde un principio", deslizó ayer uno de los justices. Todavía existen resquemores por la sentencia sobre la ley de medios y el procedimiento para confeccionar ese fallo. Criterios jurídicos que van más allá de la existencia o no de reuniones en Olivos y que poco tienen que ver con las notas de respaldo que circularon la semana pasada.

Estas circulares enervan los ánimos de aquellos ministros que sostienen en sus escritos y discursos que las instituciones están por encima de las personas y que es a las primeras a quienes siempre se debe respaldar.

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