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Diálogos de Wall Street
Wall Street, sin preaviso, se embarca de nuevo en otra pierna alcista del Trump rally. Conversamos con Gordon Gekko, a la espera de los anuncios sobre la "masiva" reforma tributaria.

P.: Trump cumple sus primeros 100 días de gestión el viernes. Cuando se examinan sus logros no hay mucho para elegir. El rally de las acciones, aunque no sea todo mérito suyo, es el único mojón saliente.
G. G.: Así es. Y cuando el fuego amaga acabarse, la prédica presidencial vuelve a encender la llama.
P.: Mañana (por hoy) deberíamos conocer la reforma impositiva que viene prometiendo desde la campaña. Y que nos dijo que tendría lista para febrero. ¿Cumplirá?
G. G.: Su director de presupuesto ya nos advirtió qué es lo que tenemos que esperar. Los principios que la guían, las ideas principales, los temas en análisis sí, pero no los detalles específicos.
P.: ¿La carcaza? ¿Ignoramos cuáles son los principios y las ideas que tiene Trump en materia impositiva? ¿No son los que ventiló en campaña?
G. G.: Tiene tantos que no sabemos cuál es el subconjunto preciso que ha elegido. En ese sentido, Trump es un marxista (de Groucho).
P.: Esto parece el cuento de la buena pipa. ¿Cuándo conoceremos cuál es la propuesta impositiva concreta?
G. G.: Recién en junio, según dice esta semana el Gobierno.
P.: Es el cuento de la buena pipa...
G.G.: Si los mercados no se quejan, si les gusta, Trump no se va a cansar de narrarlo.
P.: ¿Qué hay de la idea de recortar el impuesto a las ganancias corporativas al 15%?
G. G.: Es el aspecto concreto que difundieron off the record.
P.: Suena demasiado bueno para ser cierto.
G. G.: ¿Y cómo se va a financiar?
P.: Tal cual.
G. G.: El diablo está en los detalles. Y los detalles recién se dirán en junio.
P.: ¿Cree que los mercados van a morder el anzuelo? ¿Van a subir a cuenta de un excelente titular pero sin conocer cómo se hará para que resulte posible?
G. G.: Es el aspecto distintivo del Trump rally. Ya lo dijimos, los mercados quieren creer. Han dado muestras reiteradas.
P.: ¿Siempre se patea toda explicación para adelante? ¿No es un peligro vivir de meras promesas? ¿Cómo evitar la decepción cuando, tarde o temprano, afloren las discrepancias entre el discurso y la realidad?
G. G.: Quizás haya una alícuota impositiva del 15%, pero no sea la única (ni la más representativa). Tal vez se utilice una contabilización creativa del crecimiento económico esperado y de su correlato en mayor recaudación. Caso contrario es muy probable que la rebaja de impuestos sea temporaria, que dure diez años, como los retoques que hizo Bush Jr. Jugar con fuego es un peligro, por supuesto. Por fortuna la rentabilidad de las empresas marcha en franca mejoría y ello no depende de que el presidente mueva una coma del código tributario. La realidad económica de fondo es mucho más firme que en el pasado más reciente y es promisoria y no sólo en los EE.UU. Por suerte, porque hará las veces de un eventual colchón.

