Tres escenarios posibles sobre el impacto de Ómicron en los mercados

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Arrancamos nuestro comentario del viernes pasado minimizando los efectos de la variante ómicron del covid sobre el mercado (una “excusa”).

De entonces, los hechos parecen haber dado cierta razón a nuestro escepticismo al punto que a pesar de toda la histeria del “establishment” médico y político y su manía por instaurar el miedo, la evidencia israelí y sudafricana apunta a que, si bien se trataría de un virus de alta transmisibilidad, no sería anormalmente grave, en especial para vacunados y menores de 40 años.

Sobre su efecto en los mercados, podemos apuntar al menos tres escenarios:

  • Que sea altamente transmisible y más severa que las variantes previas, esto podría derivar en nuevas restricciones, una caída de la economía y un freno a la disparada de los precios;
  • Altamente transmisible, pero menos severa que las otras variantes, lo que resultaría en una reducción de la carga económica del covid para la sociedad al convertirse en la cepa dominante
  • Que no sea altamente transmisible y no tenga un efecto significativo, lo que implicaría la continuación del “statu quo”. Un escenario adverso, uno positivo y otro neutro.

Aunque carece de valor estadístico (puede hablar tanto de la “negación” de los operadores, como de su “visión”), una encuesta informal del Deustsche entre 1.569 participantes del mercado encontró este lunes que 30% creía que para fin de año “la ómicron” sería un tema olvidado, 60% una cuestión de moderada importancia y sólo 10% el tema más gravitante para el mercado.

Mientras, de la boca para afuera el “establishment financiero” continúa usando la pandemia como justificación favorita para cualquier baja -sabedores que a la larga o a la corta, el problema se solucionara y esto se usaría de excusa para vender un nuevo rally-, tal vez por el terror que genera el admitir que podríamos estar transitando un proceso alcista cuyos “pies son de barro”.

Con el 0.28% que sumó ayer al cerrar en 79315.79 puntos, el S&P Merval registró la tercer mayor caída (segunda en u$s) desde septiembre del año pasado, al retroceder 5.08% (-6.96%). Los $1.241 millones transados en acciones (34% abajo del diario del mes) se repartieron entre 28 alzas, 8 sociedades sin cambio y 28 en baja.

Con el “blue” trepando 0.25% a $201.5 y la tasa de riesgo-país en un nuevo máximo poscanje de 1903 p.b., se operaron $3.503 M en Cedear (promedio del mes), en tanto, en promedio los principales ADR sumaron 0.18% en desplomándose 13% en el mes.

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