Miami: oportunidades y lujo para los amantes de las compras

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El cepo al dólar y las trabas impuestas por el Gobierno no parecen ser un impedimento para viajar a Miami en plan de compras. Algunos turistas eligen combinar los shopping más tentadores del globo con increíbles playas caribeñas, otros, viajeros de alto poder adquisitivo, apuntan directamente a los productos de lujo. Ambos, tienen un denominador común: conseguir artículos exclusivos a precios accesibles.

Esta ciudad del estado de Florida, colmada de reminiscencias latinoamericanas, sigue siendo un imán para los argentinos. Sin embargo «es necesario demitificar eso de que es más barato viajar a Miami y comprar todo allá. No es así. No si uno pone en la balanza los costos de pasajes aéreos, tasas e impuestos, alojamiento, comida y un aproximado de gastos en indumentaria y electrónica, que son habitualmente los productos que más consume el argentino allá», dice Andrea Moreno, una uruguaya, auditora de profesión, que hace cinco años está radicada en el barrio de Palermo y viaja en época de liquidaciones a Miami para traer ropa y productos que luego revende en showrooms organizados «en mi casa y en casas de mis amigos», asegura.

Gasolero o Premium

«Existen dos perfiles bien diferenciados del viajero de compras. Uno, el mío: voy a un destino que me fascina, compro -muchas veces por encargo- y aprovecho la estadía para hacer playa, disfrutar la noche y visitar amigos. No gasto en alojamiento porque me quedo en la casa de mi prima y estoy atenta a las mejores promociones de pasajes. La diferencia que hago es buena, a veces marco la ropa con un 150%. ¿Si me conviene comprar allá en vez de ir a un shopping local? Sin dudas, la ecuación es simple: traigo cosas que a la Argentina todavía no llegaron, me adelanto a nuestra temporada (vende ropa de verano en el invierno argentino y viceversa) y tengo precios un 20% más económicos que en cualquier negocio porteño», afirma Andrea. «El otro perfil es el del cliente de alto poder adquisitivo. Generalmente contrata un servicio de asesoramiento de imagen que está muy de moda y no mira los costos sino la calidad y exclusividad. Hace el tour en grupo o sola. El margen de gasto es altísimo, es incomparable con el que puedo hacer yo», confiesa la uruguaya. «Además, sólo el asesoramiento de imagen oscila entre los 2.000 y 5.000 dólares dependiendo si viajan solas o en grupo. «Esto, sin contar los gastos de pasajes ni alojamiento».

Lujo e imagen

El asesoramiento de imagen es una modalidad con un valor agregado para el cliente. Algunas empresas y asesoras locales están incursionando en este servicio que además de facilitarle al cliente un itinerario por las mejores tiendas de ciudades como Miami o Nueva York, se empieza por un estudio detallado de su estilo de vida, guardarropa, y necesidades para confeccionar una lista de compras inteligentes. Smart shopping trips es el nombre del servicio que ofrecen Rosario Chozas y Carolina Aubele para Maison Aubele.

«En nuestro caso, los tours empiezan por lo fundamental, que es un asesoramiento de imagen integral que incluye un estudio detallado sobre el estilo de vida de la clienta, sus necesidades y objetivos con su imagen. Luego, realizamos un análisis de su guardarropa, que permite determinar su estado actual y necesidades, lo que nos permite confeccionar una lista de compras inteligentes que incluye todas las prendas y accesorios necesarios para potenciar el guardarropa y poder generar conjuntos para su estilo de vida», relata Chozas.

Habitualmente, los grupos de mujeres que consumen estos viajes de compras pueden ser amigas o familiares, como también grupos de 4 a 6 mujeres que no se conocen entre sí y que viajan en fechas predeterminadas que estipulan las agencias. «Son mujeres que quieren optimizar su tiempo e inversiones en su imagen. Por lo general son mujeres que están cansadas de comprar, llenar su guardarropa de cosas y sentir que nunca tienen qué ponerse, que necesitan asesoramiento, más allá de su imagen, para que cada compra sea realmente positiva e inteligente, potenciando su imagen personal y/o profesional», dice Chozas, y agrega que «también existe el perfil de mujer que por falta de tiempo prefiere ir tres días a Miami, o Nueva York y adquirir todo lo que necesita para su vida: prendas laborales, fin de semana, fiesta, deporte, etc. Esto también se puede hacer sin la clienta. Si es que no dispone de tiempo, podemos realizar las compras por ella».

Los lugares que se visitan varían desde circuitos que están destinados a compras en outlets, hasta recorridos dentro de distritos de diseño, en manos de jóvenes y nuevos, además de las tiendas de prendas de autor. También hay un mercado para la adquisición de artículos de lujo.

Adonde ir

Son muchos los lugares para ir de compras en Miami. Desde sofisticados y lujosos centros comerciales hasta pequeños locales y boutiques. Las principales calles a visitar son Flagler Street, ubicada entre Miami Avenue y Biscayne Bay y también la zona de Biscayne Boulevard entre Flagler Street y la calle 16. Aquí se emplaza el shopping mall Omni Shopping Complex, lujoso y moderno.

En zonas como Miami Beach, el área comercial es el Lincoln Road Mall. En Tampa, el eje de compras está en Franklin Street Mall. Al norte de Miami Beach, se ubica la zona de Bal Harbour también con gran variedad de tiendas comerciales. Otro gran imán es el Miracle Mile, en Coral Gables, con infinita variedad y cantidad de negocios y locales. Se venden desde indumentaria hasta artesanías.

En South Beach también existen modernos centros comerciales repartidos por toda la zona, especialmente en Lincoln Road, conocida como la Quinta Avenida del Sur. También hay un recorrido en Collins Avenue entre las calles 10 y 2 en donde se consiguen buenos precios de ropa de marca como Urban Outfitters, Banana Republic o Armani Exchange. También hay otras como QuickSilver, Zara, pero no son outlets.

La mayor parte de los grandes centros comerciales abren sus puertas de lunes a sábados de 10 a 21. También los domingos, pero el horario se acorta de 12 a 18.

«Hay marcas diferenciadas, de lujo que no se encuentran en la Argentina, y sobre todo muchas oportunidades. Además hay muchísima cultura de outlets y de rebajas, esto permite conseguir prendas de excelente calidad, bien diseñadas y confeccionadas a precios muy buenos. También es posible ir a lugares de diseñadores que son nuevos o emergentes y que tienen propuestas positivas. Y por supuesto que cuando uno compra afuera tiene la posibilidad de adquirir prendas y armar conjuntos, vestirse con cosas originales, que no se encuentran acá a la vuelta de la esquina», acota Chozas.

Al consultarle si el cepo al dólar produjo una merma en esta modalidad de viajes, Chozas lo niega y argumenta: «Nuestras clientas optan por viajar a pesar de las nuevas medidas. Es tan impactante la diferencia de precios y calidad en ciertos casos, que les sigue conviniendo».

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