Al cabo de una reunión de casi seis horas y varias semanas de negociaciones, la OPEP anunció la decisión de reducir su producción a un nivel de 32,5 a 33 millones de barriles diarios, contra 33,47 mbd de agosto según la Agencia Internacional de Energía (AIE). Este recorte de la producción es el más importante después del decidido por la entidad tras la caída de precios registrada durante la crisis de 2008. "La reunión de Argel fue muy larga, pero histórica", declaró el ministro catarí de Energía, Mohamed Saleh Al Sada, que presidió el encuentro. Aunque el mercado da "señales positivas", con un reflujo de reservas y una demanda resistente, "debemos acelerar el reequilibrio del mercado", añadió.
Las modalidades de aplicación del acuerdo serán definidas en la próxima reunión del cartel el 30 de noviembre en Viena. Un comité de alto nivel será formado para determinar los niveles de producción aplicables a cada país. También dialogará con los países no miembros, principalmente Rusia, segundo productor mundial de crudo, para que participe en los esfuerzos de reequilibrio.
Moscú ya expresó que es favorable a mantener su producción a su nivel récord de septiembre. "La OPEP vuelve a su función de monitoreo del mercado. Una función que perdió hace años", dijo el ministro argelino de Energía, Noureddine Boutarfa. "Ha sido una decisión unánime y sin reservas", añadió.
| Agencia AFP |

