16 de noviembre 2018 - 22:41

Placer en dos ruedas: la bici asistida, una tendencia que llegó para quedarse

En los países desarrollados está de moda utilizar bicicletas asistidas como medio de transporte. Están cada vez más incorporadas, no sólo en la gente sino en el tránsito y en la arquitectura de las ciudades.

Placer en dos ruedas: la bici asistida, una tendencia que llegó para quedarse
La instrumentación de bicisendas y la toma de conciencia sobre prácticas sustentables hicieron que muchísima gente se traslade en dos ruedas por la city porteña. Hoy, según cifras de la Cámara de Comercio e Industria de Bicicletas (Commbi), el parque de unidades en la Argentina es de 8 millones.

Un paso más allá en estos vehículos de dos ruedas es la bicicleta asistida o bicicleta eléctrica, una tendencia que crece en las principales ciudades del mundo como París, Melbourne o Beijing. Más cerca, en Río de Janeiro, es común ver a cientos de personas ir y venir por las playas de Copacabana, Ipanema y Leblon. Algunos pedalean, otros se deslizan sin realizar esfuerzos. Todo en el más absoluto silencio. No hay ruido de motores ni sonidos que perturben o contaminen el medio ambiente.

un mensaje Sustentable

El que busca esta bicicleta es un usuario más sofisticado. Hoy la gente quiere expresar un mensaje de sustentabilidad, apostar a la no contaminación. Expresar un estilo de vida. El precio de venta es mayor al de una moto pequeña (ver cuánto cuesta), pero sin el costo de patente, seguro, estacionamiento y combustible.

"La demanda se ha disparado en estos meses, creemos que como producto de los aumentos en combustibles y transportes públicos y de la llegada de las temperaturas agradables", analiza Hernán Zaleski, jefe de ventas de EcoWinco Argentina.

La bicicleta eléctrica es la respuesta económica y moderna para los tiempos que corren, y el fenómeno se instaló en la Argentina para quedarse. Se trata de un rodado tope de gama con asistencia eléctrica de pedaleo que permite recorrer mayores distancias con menos esfuerzo, aunque sin dejar de hacer ejercicio. Son básicamente bicicletas comunes a las que se les suma un kit eléctrico que asiste en el pedaleo.

Las características mutan en función de la marca y el modelo. En promedio, la autonomía depende del peso del ciclista, del viento, del modo en la que se utiliza la bicicleta, pero en la mayoría de los casos es de aproximadamente 30 kilómetros. La batería, se carga en apenas dos horas y tiene una gran vida útil (800 ciclos de carga). En el manubrio, que hasta tiene luces de giro, están la botonera para cambiar la asistencia, el manejo de los cambios para buscar el mejor andar y el display que indica la distancia total y parcial, la velocidad constante y promedio y el modo en el que se está usando. La bici es apenas 5 kilos más pesada con el equipamiento (de 13 a 18), pero no se nota en el andar.