El gobernador Omar Gutiérrez se reunirá con los ministros Frigerio, Dujovne y Aranguren. El gravamen amenaza inversiones en Vaca Muerta.
Omar Gutiérrez y Rogelio Frigerio
Tras la firma del Pacto Fiscal entre las provincias y Nación, el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, estuvo en el lote de quienes elogiaron el acuerdo. Pero en las últimas horas una mirada fina sobre el texto despertó malhumor en el Movimiento Popular Neuquino (MPN): está en vista un impuesto al dióxido de carbono (CO2) que se aplicará a combustibles y extracción de hidrocarburos, lo que pone en riesgo -advierten- las inversiones en Vaca Muerta y el acuerdo macro para el sector conseguido a inicios de este año.
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Gutiérrez había obtenido una victoria junto a otras provincias petroleras: la no eliminación de Ingresos Brutos a las empresas del rubro. Un impuesto importante para los distritos que se defendió sobre pactos sectoriales previos al consenso fiscal.
Sin embargo, el impuesto ecológico que plantea el texto rubricado por las provincias para "promover un medio ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano", despertó alerta sobre los desembolsos ya acordados para el megayacimiento de Vaca Muerta.
Por este tema, mañana Gutiérrez mantendrá reuniones con los ministros del Interior, de Hacienda y de Energía, Rogelio Frigerio, Nicolás Dujovne y Juan José Aranguren. También estará el jefe de gabinete Marcos Peña.
En enero, en el acuerdo macro para el sector rubricado por los gobiernos nacional y provincial, sindicatos y empresarios hubo un compromiso de no tocar impuestos. Por eso, Gutiérrez apuntó a la seguridad jurídica y también a un posible impacto en el precio final del producto, aspectos que pondrían en riesgo inversiones comprometidas.
El gravamen -según lo consignado por el diario Río Negro- correría desde 2020 y se iría incrementando hasta 2028, desde 20% hasta 100%. El tono verde apunta favorecer energías limpias, y todavía restan conocerse detalles del texto final que arribará al Congreso.
Al respecto, Guillermo Pereyra, senador nacional por el MPN y secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Neuquén, dijo que resta conocerse la letra chica del impuesto. Aunque manifestó a Ámbito Financiero que "no se pueden crear más impuestos cuando por otro lado están diciendo que hay que bajar la presión tributaria".
El legislador y dirigente gremial señaló que de esa forma se genera "desconfianza" en las empresas y que un gravamen iría "contra la seguridad jurídica y la llegada de inversiones". "Me asombra porque es recaudatorio, y el impacto del CO2 en el medioambiente debería mitigarse de otras formas: con controles, intimaciones y multas. Partir de la multa es un error", afirmó Pereyra.
Las empresas del sector sondeadas por este medio están estudiando el impacto del impuesto y mostraron preocupación, aunque se mantienen en silencio, a la espera de las negociaciones. Otras provincias petroleras seguían estudiando la norma.
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