Mary Lea Trump: el tío indeseable

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“Donald (Trump) no entiende nada de historia, de principios constitucionales, de geopolítica, de diplomacia, y nunca fue presionado para demostrar tal conocimiento; ha evaluado todas las alianzas y todos los programas sociales sólo a través del prisma del dinero, tal como su padre le enseñó”, y “ha usado todos los mecanismos del poder, aprovechando todas las ventajas a su disposición, para beneficiarse a sí mismo, a su familia inmediata, sus compinches y sus aduladores”. Es apenas lo más suave que sostiene Mary Lea Trump sobre su tío, el presidente número 45 de los Estados Unidos, en “Siempre demasiado y nunca suficiente. Cómo mi familia creó al hombre más peligroso del mundo”. Para quienes sospechan que tras esta vindicta pública también está el dinero, aclara que “después de la muerte de mi abuelo me enteré de que mi padre y su prole habían sido borrados del testamento, como si el hijo mayor nunca hubiera existido, y tuve que presentar una demanda judicial. Al final llegué a la conclusión de que si hablaba públicamente de mi tío me presentarían como una sobrina descontenta que buscaba fortuna o ajustar cuentas”. Eso no es lo que dice haber buscado con su libro sino que “no consiga un segundo mandato, luego de que miles de vidas han sido sacrificadas en el altar de su arrogancia y la ignorancia deliberada (entre otras muchas por la incompetencia frente al covid-19), porque sería el fin de la democracia en nuestro país”. Ella ya había hecho mucho para que no se repita. Entregó documentos fiscales de la familia Trump a The New York Times, que sirvieron para una nota sobre el fraude financiero de Trump que fue Premio Pulitzer. Cuando se supo que el libro de Mary iba a ser editado, Robert, hermano menor de Donald, inició una demanda para bloquear la publicación, pero no lo logró. Luego intentó prohibir su difusión, con lo que consiguió que el día que llegó a las librerías vendiera un millón de ejemplares.

Sarcástico, mordaz y por momentos dolorido y triste, el libro de Mary Trump no es una biografía de Donald Trump sino una visión despiadada, privilegiada, de una familia opulenta y disfuncional, de un padre despótico que eligió al cuarto de sus hijos como su heredero. Doctora en psicología, Mary considera que el patriarca Fred Trump (que tuvo un padre que huyó de Alemania para no hacer el servicio militar y logró su fortuna abriendo prostíbulos en Canadá), un empresario duro, mezquino, fue una influencia asfixiante y destructiva para sus vástagos. Despreció a su hijo mayor (el padre de Mary) que se volvió alcohólico, e “inculcó narcisismo, soberbia e inseguridad” a Donald, su elegido. “Un padre exigente, distante, déspota, que tiene un hijo sociópata, lo hace su legatario”. Un hijo que como él está a la espera de los “suplicantes” a quienes goza en ayudar y en despreciar. En el fondo, Mary justifica a Donald por el padre que tuvo. “Siempre demasiado” tiene mucho de novela familiar estadounidense, de la familia de J.R. Ewing de la serie “Dallas” y de la de “El Padrino”, y es absolutamente diferente, única, en todo sentido. El detallar esa singularidad vuelve el libro atrapante.

=Mary Trump, “Siempre demasiado y nunca suficiente” (Bs. As., Indicios, 2020, 223 págs.).

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