3 de noviembre 2015 - 00:00

Una infinita ola de zancadillas a Francisco

Ciudad de Vaticano - La detención del sacerdote español Lucio Ángel Vallejo Balda, acusado de sustracción y divulgación de documentos reservados vaticanos, se suma a los rumores y escándalos que sacudieron recientemente la Santa Sede.

Las detenciones de Vallejo Balda -miembro de la ya disuelta comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede (COEA)- y la seglar italiana Francesca Chaouqui, experta en redes sociales y también integrante de ese comité, se suman a la reciente aparición en los diarios italianos de la noticia de que al papa Francisco se le había descubierto un pequeño tumor cerebral, por lo que hace tiempo habría viajado a una clínica en la Toscana, en el centro de Italia.

La información, calificada de "falsa" y "gravemente irresponsable" por el Vaticano, saltó a los medios el 21 de octubre, a pocos días del final del sínodo de los obispos sobre la familia, cuyas conclusiones quedaron en un segundo plano ante la noticia, desmentida por Federico Lombardi, de que el Pontífice estaba enfermo.

Además, el pasado 3 de octubre, en vísperas del inicio de la asamblea sinodal, el cura polaco y teólogo Kzysztof Charamsa hizo pública su condición de homosexual y afirmó que tenía una pareja estable.

El sacerdote hizo este anuncio poco después de enviar una carta al Papa en la que le exponía la necesidad de no esconderse más y de denunciar que "la Iglesia es homófoba".

Días después, también enturbiaba la celebración del sínodo una polémica misiva dirigida a Francisco y conocida como la "carta de los 13", por el supuesto número de cardenales que la firmaban.

De ese texto se tuvo noticias el 12 de octubre en el blog de un periodista del semanario italiano L'Espresso, especializado en el Vaticano, y en ella se denunciaba la metodología utilizada en el sínodo y el intento de manipular el resultado de éste.

Por todo ello, con semblante preocupado, el Papa sorprendió el 14 de octubre con una petición de perdón. "En nombre de la Iglesia quiero pedirles perdón por los escándalos que se produjeron en Roma y en el Vaticano", dijo antes de leer el discurso que tenía preparado para los fieles congregados en la audiencia general en la Plaza de San Pedro.

Agencia EFE

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