La Habana - Una Cuba en duelo se preparabaayer para una semana de ceremonias y procesión por la despedida de Fidel Castro, el padre de la Revolución que puso a la isla en el radar del mundo.
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Los funerales del Comandante se extenderán hasta el domingo próximo, cuando sus cenizas serán inhumadas en Santiago de Cuba, cuna de la rebelión que lo llevó al poder en 1959. El traslado de los restos llevará cuatro días y apunta a convertirse en una movilización de millones de cubanos.
Ayer la isla del bullicio y el baile estaba en silencio. En las calles la gente caminaba cabizbaja, mientras muchos restoranes cerraron por la prohibición de venta de licor.
El primer homenaje fúnebre será hoy en la emblemática Plaza de la Revolución de La Habana, cuyo acceso comenzó a ser controlado el sábado por la Policía. Lo de "mañana no va a ser grande, !va a ser grandísimo! Eso va a quedar para la historia", comentó Obregón.
Los medios nacionales, todos controlados por el Gobierno, pasaron el día mostrando reportajes, documentales y debates en honor al "compañero Fidel".
Pese a que Fidel Castro jamás toleró a los disidentes, la diezmada oposición suspendió cualquier protesta. "Que lo velen en paz y tranquilidad, para que no tengan un argumento y digan que salimos a protestar o a hacer una provocación a las calles", señaló Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, la organización que desde 2003 protesta casi todos los domingos contra el Gobierno socialista.
En Santiago de Cuba, la disidencia también canceló sus actividades para evitar la represión, según el exprisionero José Daniel Ferrer.
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