“El nuevo ser, ¡qué maravilla! Y la pregunta: ¿será torturado o torturador? Nacen juntos, gritan al mismo tiempo. Después, el grito sólo será de uno, ¡qué maravilla!” Así comienza la novela “Ganarse la muerte”, de Griselda Gambaro. Y así, con la lectura de ese párrafo a cargo de la misma autora, comienza “Gambaro”, de Jazmín Bazán, un buen documental con algunos insertos de planos artísticos acaso innecesarios. Lo importante es esto: el feliz encuentro de una mujer joven, docente universitaria, y una joven autora de 95 años, que vive con sus animales, cultiva su huerta y le cuenta historias a su nieto, en una casa de Don Bosco, partido de Quilmes. ¿Sabrán los vecinos que esa mujer sencilla, afable, nacida y criada en La Boca, hija de padres iletrados, es una de las mayores y más famosas e incómodas autoras del país, y no sólo del país?
Valiosa semblanza cinematográfica de Griselda Gambaro
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Con variados recursos, Bazán lee, o pone en la pantalla, unas cuantas líneas bien represen-tativas de las novelas y los dramas que ha escrito Gambaro, y hace escuchar unos párrafos
del dictamen de la SIDE por el cual se prohibió la novela “Ganarse la muerte”, obligando al exilio a la escritora y su esposo, el artista plástico Juan Carlos Distéfano.
A la exposición se suman Cristina Banegas, Laura Yusem y Daniel Divinsky, valioso cofundador de Ediciones de la Flor, cada cual con interesantes anécdotas y análisis que definen la agudeza, originalidad y hasta el sentido de premonición de Gambaro, en obras como “El campo” y “La malasangre”.
Ella, en cambio, habla de sí misma con modestia. “Los títulos los pienso, me rompo el alma, y después asoman”, “Lo que se va a escribir, viene a mí”, dice, pero aclara: “viene porque he trabajado para ello”. Ejercicio, constancia, disciplina, son normas primordiales, que practica incluso cuando lava los platos. Ojalá este documental impulse el acercamiento de nuevos lectores y teatristas a las obras de Gambaro, y aliente a otros cineastas para hacer más retratos de nuestra gente de letras. Eduardo Montes-Bradley supo hacer unos cuantos, y muy buenos, a veces con seudónimo, pero emigró. Ahora hace hermosos retratos de artistas y escritoras de los Estados Unidos.
“Gambaro” (Argentina, 2022). Dir.: J. Bazán. Documental.



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