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El nuevo proyecto para impulsar los autos eléctricos

¿Cómo impulsar los vehículos eléctricos para reducir las emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero que provocan los autos, micros y vehículos con motores de combustión sin generar grandes zozobras en la industria? Un nuevo proyecto de ley aborda uno de los temas más complejos de resolver por sus implicaciones ambientales y económicas.

En nuestro país, según el Inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEI), el sector representa un 15.5% de las emisiones; la meta del proyecto, consensuado por un conjunto de diputados del PRO y la UCR de distintas provincias, es que descienda hasta cero para el 31 de diciembre de 2030, estableciendo un marco legal que promueva progresivamente la utilización de alternativas de movilidad sustentable en todo el país para “generar un impacto en el ambiente y luchar contra el cambio climático”.

El diseño del Plan Estratégico Nacional de Movilidad Sustentable debería ser actualizado cada cinco años, mediante un proceso participativo que involucre a los sectores interesados, por la autoridad de aplicación que designe el Poder Ejecutivo.

Uno de los impulsores, el legislador Juan Carlos Villalonga, explicó a Ámbito que el proyecto es resultado de un largo trabajo: “Encaramos un proceso de un año extralegislativo para preparar el terreno”. En ese camino se gestaron reuniones con instituciones del mundo automotriz local e internacional, organismos ambientales y distribuidoras de energía.

Uno de los puntos más ríspidos es cuánto impacto podría tener en la industria automotriz nacional el salto hacia los vehículos híbridos y eléctricos. Villalonga tiene claro que “modificará nuestro sistema productivo” y que por eso “debemos ser inteligentes para administrar la transición”. “En Costa Rica, Colombia o Chile fue rápido el paso a la movilidad eléctrica porque ellos no son fabricantes sino compradores, entonces es una cuestión de acelerar las opciones de compra. Pero nosotros tenemos una industria automotriz muy importante que emplea a muchos trabajadores, si no somos conscientes de eso podemos quedar patas para arriba como nos pasó en otros temas”, agregó.

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El legislador habló cara a cara con los directivos de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) y descree que exista en ellos la intención de retrasar la adopción de las nuevas tecnologías: “Las automotrices tienen muy claro lo que se viene, hace una década que todas desarrollan planes de electrificación de manera muy acelerada. Lo que ADEFA está analizando es cómo mantener la capacidad industrial de la Argentina mientras los eléctricos ingresan al mercado, porque tampoco se trata de cerrar fábricas”.

“Tenemos que alentar la incorporación de los autos sin emisiones y por otro lado administrar el empleo de una industria muy poderosa en nuestro país. No se puede abordar la cuestión de manera voluntarista, sería exigirles un recambio que difícilmente puedan hacer”, resumió.

La industria apuesta a fomentar los eléctricos y a la vez mantener el mayor tiempo posible la capacidad industrial de los motores de combustión. Todos saben que ese mercado se extinguirá poco a poco, pero… ¿por qué no sacarle provecho hasta el final?

Incentivos

Con el objetivo de fomentar la movilidad sustentable el proyecto apunta a incentivos económicos, en la línea de los decretos de 2017 y 2019, para acentuar la disminución de los aranceles a la importación de vehículos eléctricos, a hidrógeno, híbridos enchufables e híbridos no enchufables, sus autopartes y repuestos, siempre que no se produzcan en el mercado interno.

También pretende reducir la alícuota del Impuesto al Valor Agregado, dejar de gravarlos con el Impuesto a los Bienes Personales y acelerar la amortización del Impuesto a las Ganancias a quienes adquieran vehículos destinados a actividades industriales, comerciales y de logística y a los bienes de capital para la construcción y operación de las estaciones de recarga.

Además, sugiere a las provincias y municipios reducir o eliminar los tributos en la compraventa de este tipo de vehículos, cobrarles una tarifa menor en el estacionamiento público; abaratar el pago de las patentes y establecer reducciones o exenciones en los peajes. Adicionalmente, se recomienda a los gobiernos planificar el recambio de la flota oficial y del servicio público de transporte. Para Villalonga, “el transporte de pasajeros y de carga, pero sobre todo el de pasajeros, es lo que más rápido se va a electrificar”. Además, el texto aconseja proponer alternativas de movilidad y sistemas de transporte público de bicicletas.

Recarga en casa

La ley busca garantizar el derecho de recargar los vehículos en el domicilio, teniendo en cuenta que a nivel mundial la carga doméstica es la principal opción para los propietarios y a la vez ordena fijar una tarifa máxima para la venta para el servicio.

En ese punto será necesario modificar el aspecto legal, ya que en el modelo actual las distribuidoras operan en las jurisdicciones con exclusividad. “Habrá que generar las excepciones, porque la figura nueva será la de alguien que tiene un estacionamiento con un puesto de recarga y le va a comprar la electricidad a una compañía para revenderla”.

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Por otro lado, el cuadro tarifario eléctrico deberá incluir el precio de venta para la recarga de autos. “Sin dudas tiene que estar transparentado de algún modo, así como sabemos cuál es el precio de la electricidad que consumimos en casa. El precio no puede ser diferente dependiendo de dónde cargues, no puede ser discrecional”, razonó.

El proyecto tiene marcada una ruta veloz y ambiciosa: la intención es comenzar la discusión legislativa en marzo del año que viene, y si los vientos correr a favor y todo marcha bien, convertirlo en ley en 2021.

Lento crecimiento

Las ventas mundiales de vehículos eléctricos superaron el millón de unidades en el año 2017, lo que significó un volumen récord según el Informe “Global EV Outlook 2018” de la Agencia Internacional de Energía (IEA). Esta cifra representa un crecimiento de 54% en comparación con 2016. En Latinoamérica y el Caribe, el “Informe MOVE 2018 sobre Movilidad Eléctrica” de ONU Medio Ambiente, destacó que Colombia superó el récord regional con más de mil vehículos eléctricos vendidos. Otros movimientos auspiciosos: Chile planificó la incorporación masiva de micros eléctricos en el sistema de transporte público de Santiago, mientras que Bogotá y México DF ya cuentan con flotas de taxis eléctricos.

“El mercado tiene una dinámica extraordinaria, las ventas a nivel mundial de eléctricos en 2030 serán de cerca del 25% del total. Como en toda tecnología, esa escala hará caer los precios. Hay que prepararse, porque la transición tecnológica está lanzada y la política tiene el desafío de establecer el marco regulatorio para acelerar el ingreso de la nueva tecnología y por otro lado lograr que la industria automotriz local se adapte”, sostuvo.

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En la Argentina, los vehículos con motorización híbrida (nafta/eléctrico) aún no suman mil unidades y su crecimiento es “muy lento”, mientras los totalmente eléctricos son menos de 40, según el informe sobre la flota circulante en 2018 elaborado por la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC).

Pero no hay que olvidar el verdadero espíritu de la cuestión: el mundo se sigue calentando. Si no tomamos medidas urgentes, los efectos adversos del cambio climático se acentuarán y las consecuencias se harán sentir en todos los planos: “Lo que tenemos que lograr en los próximos 10 años es una baja de las emisiones para cumplir lo que exige el Acuerdo de París. Será un tema determinante en las políticas comerciales del futuro, donde los acuerdos estarán atados al cumplimiento de políticas ambientales. Las discusiones alrededor del clima que estamos viendo de cara al acuerdo Unión Europea - Mercosur es un preanuncio de la conflictividad que viene”.

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