La mañana amaneció gris, fría y con una densa neblina que por momentos apenas dejaba ver las enormes estructuras metálicas de la planta de Compañía Mega. Sin embargo, el clima no logró opacar el entusiasmo de los más de 150 invitados que llegaron hasta Bahía Blanca para participar de la inauguración del Nuevo Tren de Fraccionamiento (NTF), una obra de u$s260 millones que marca un nuevo capítulo en el desarrollo de la infraestructura energética argentina.
Cómo funciona el nuevo tren de fraccionamiento que transforma el gas de Vaca Muerta en productos de exportación
Energy Report recorrió la ampliación de Compañía Mega en Bahía Blanca, una obra de u$s260 millones que permitirá procesar más líquidos del gas natural de Vaca Muerta y convertirlos en productos con alto valor agregado.
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La ampliación de Compañía MEGA muestra otra cara del desarrollo energético argentino: a del procesamiento industrial.
Muchos de los asistentes viajaron en avión ida y vuelta en el día desde Buenos Aires. Ejecutivos de YPF, Petrobras, Dow, AESA, proveedores, contratistas y referentes de la industria energética se reunieron en una gran carpa blanca montada especialmente para el evento dentro del complejo industrial.
La empresa -controlada por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%)- tiene como eje central agregar valor al gas mediante la separación y fraccionamiento de líquidos (NGLs), un proceso clave para transformar el recurso en productos comercializables.
Uno de los invitados especiales fue Ernesto López Anadón, actual presidente del IAPG, ex directivo de YPF y primer jefe de Compañía MEGA, además de impulsor de la planta de NGLs. "La primera persona en pensar estas obras fue (José) 'Pepe' Estenssoro, y recién a fines de 2001 inauguramos el primer tren de fraccionamiento, pero en ese momento no pudimos hacer un acto por la situación de crisis, hoy en este acto, 25 años después, celebramos el primero y segundo tren juntos", dijo Anadón con nostalgia y alegría.
En combis y hasta en un colectivo de línea acondicionado para la ocasión, los invitados recorrieron las instalaciones y atravesaron una de las infraestructuras más importantes del país para entender cómo funciona el complejo que hoy procesa cerca del 40% del gas natural que produce la Cuenca Neuquina.
La obra inaugurada forma parte de un plan de expansión por u$s650 millones que busca acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y aumentar la capacidad exportadora de Argentina. Pero para comprender la importancia del proyecto primero hay que entender qué hace exactamente MEGA y por qué su negocio se volvió tan estratégico.
El gas que llega desde Vaca Muerta no es el mismo que llega a los hogares
Cuando se habla de gas natural, la mayoría de las personas piensa en el combustible que utiliza para cocinar o calefaccionar su casa. Sin embargo, el gas que sale de los pozos de Vaca Muerta contiene mucho más que metano. Junto al gas aparecen otros componentes de alto valor económico conocidos como líquidos del gas natural o NGLs (Natural Gas Liquids): etano, propano, butano y gasolina natural.
En la industria suelen llamarlos "sopa" o "Y-grade". Esos líquidos son fundamentales para múltiples actividades productivas como la petroquímica, plástica, vidrio, farmacéutica, pinturas, pero sobre todo, para llenar garrafas de uso doméstico. Por los grandes gasoductos se transporta metano, que es el gas que llega por red a las casas.
El etano alimenta al polo petroquímico, en particular para Dow Argentina, que lo reutiliza como materia prima fundamental para producir etileno, que luego utiliza para producir polietileno, el cual se presenta en forma de pellets y es un insumo básico utilizado por otras industrias para la fabricación de plásticos.
El propano y el butano que producen en Bahía Blanca terminan en las garrafas que utilizan millones de hogares; mientras que la gasolina natural tiene un fuerte perfil exportador y usos industriales específicos. El desafío consiste en separar esos componentes del gas natural y transformarlos en productos comercializables. Allí aparece el rol de Compañía MEGA.
Un viaje de más de 600 kilómetros
La compañía opera una infraestructura integrada única en Argentina. Todo comienza en Loma La Lata, en Neuquén, donde Mega cuenta con una planta separadora que recibe el gas proveniente de Vaca Muerta. Allí se extraen los líquidos asociados y se los transforma en una corriente líquida denominada Y-grade o "sopa".
Luego esos líquidos recorren más de 600 kilómetros a través de un poliducto que atraviesa Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires hasta llegar a Bahía Blanca. Es recién en la planta fraccionadora donde ocurre la etapa final del proceso: la separación individual de cada producto.
En otras palabras, Mega toma una mezcla de líquidos y la divide en etano, propano, butano y gasolina natural listos para ser comercializados. "Agregamos valor al gas natural mediante la producción de etano, propano, butano y gasolina natural, insumos fundamentales para la industria y la exportación", explicó durante el acto Tomás Córdoba, CEO de la compañía.
Durante la recorrida por las nuevas instalaciones, Pablo Campione, jefe de Producción de Compañía MEGA, explicó el funcionamiento del flamante tren de fraccionamiento de NGLs.
El proceso se desarrolla en tres torres sucesivas: en la primera se separa el etano, en la segunda se obtiene propano y en la tercera se extrae butano, mientras que en el fondo de esta última queda la gasolina natural. El etano es enviado por ducto a las plantas petroquímicas de Dow Argentina para la producción de etileno y posteriormente polietileno, materia prima utilizada en la fabricación de envases, films y una amplia variedad de productos plásticos.
En tanto, el propano y el butano se almacenan en tanques refrigerados para abastecer tanto al mercado interno -principalmente garrafas para uso domiciliario- como a la exportación. La gasolina natural, por su parte, también se comercializa en el exterior y puede utilizarse como insumo petroquímico para la elaboración de nuevos derivados plásticos.
La ampliación permitirá además un fuerte salto en la escala de producción. Hasta ahora, Compañía Mega producía unas 1,9 millones de toneladas anuales de etano, propano, butano y gasolina natural. Con la puesta en marcha del nuevo tren de fraccionamiento, la compañía proyecta alcanzar las 2,8 millones de toneladas por año, consolidando a Bahía Blanca como uno de los principales polos de procesamiento de líquidos de gas natural de la región.
El cuello de botella que obligó a invertir
Durante los últimos años el crecimiento de Vaca Muerta comenzó a poner presión sobre toda la infraestructura existente. La producción de gas aumentó de manera sostenida y, con ella, también creció la cantidad de líquidos asociados.
Mega comenzó a recibir cada vez más volumen desde Neuquén. La planta de Bahía Blanca empezó a trabajar al límite de su capacidad. Por eso nació el proyecto del Nuevo Tren de Fraccionamiento. La inversión de u$s260 millones permite ampliar significativamente la capacidad de procesamiento y constituye la primera etapa de un programa de expansión mucho más ambicioso.
Según explicó Córdoba, el nuevo tren permitirá incrementar hasta un 50% la producción total de líquidos de gas natural una vez que se completen las inversiones complementarias previstas para los próximos años.
En 2025 MEGA facturó unos u$s650 millones, de los cuales unos u$s400 millones fueron exportaciones. Con este incremental productivo, se espera que a precios estables similares a los del año pasado, las ventas al extranjero sumen unos u$s300 millones adicionales por año.
Qué cambia con el nuevo tren
La nueva instalación fue ejecutada bajo modalidad EPC por AESA -otra compañía de YPF- y se integra al sistema existente como una nueva unidad de procesamiento. En una primera etapa permitirá incrementar cerca de un 20% la producción de propano, butano y gasolina natural. A medida que se completen nuevas obras de transporte y rebombeo, la compañía podrá aprovechar plenamente la capacidad instalada.
Actualmente el sistema procesa alrededor de 33 millones de metros cúbicos diarios de gas, pero con las nuevas inversiones podría alcanzar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos diarios. "Con la segunda etapa de ampliación de Mega, un proyecto que fue presentado en el RIGI, vamos a poder procesar entre 40 y 42 millones de metros cúbicos de gas de Vaca Muerta. Ampliar Mega es darle valor agregado al gas natural", afirmó Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.
Marín destacó que las nuevas inversiones que se preparan dar un salto de escala al sistema. Entre TGS, que también presentará dos proyectos al RIGI por unos u$s3.000 millones para procesar líquidos de gas natural, y MEGA, se procesarán más de 80 millones de metros cúbicos diarios de gas con capacidad de procesamiento. Según su visión, el desarrollo de esta infraestructura generará un efecto positivo sobre la competitividad de la economía argentina: "Cada vez se va a necesitar más capacidad de procesamiento como la de MEGA y, lejos de encarecerse por las exportaciones, la energía va a terminar siendo más barata. Eso permitirá que los polos industriales cuenten con mejores condiciones para crecer y ganar competitividad".
Por qué Vaca Muerta necesita más Mega
Durante su discurso, Marín fue más allá y planteó que el crecimiento del shale argentino requerirá cada vez más infraestructura de este tipo. "Lo que va a pasar en Argentina es que no lo estamos viendo, pero cada vez se va a necesitar más Compañías Mega", afirmó, y reveló que al menos dos instalaciones similares o más grandes a la bahienses se planifican para construirse en Río Negro, donde se levanta el proyecto Argentina LNG. La razón es simple.
Gran parte del crecimiento futuro de Vaca Muerta provendrá del petróleo shale y del llamado gas asociado, es decir, el gas que aparece junto con la producción petrolera. Ese gas suele contener una proporción mucho mayor de líquidos valiosos que el gas convencional.
"El gas asociado significa el gas que viene con la producción de petróleo. Es mucho más rico que el gas que viene con el gas solo", explicó el titular de YPF. Sin instalaciones capaces de separar, transportar y fraccionar esos líquidos, buena parte del valor económico del recurso quedaría atrapado. Y Marín no permitiría eso.
Más exportaciones para Argentina
La ampliación también tiene una fuerte orientación exportadora. Del crecimiento de producción que generará el proyecto, aproximadamente el 80% estará destinado a mercados internacionales en forma de propano, butano y gasolina natural. El restante 20% abastecerá principalmente al mercado interno mediante el suministro de etano para la industria petroquímica.
El intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, remacó que la ciudad tiene una "posición estratégica y potencial de crecimiento" en lo químico y petroquímico, con empresas prestigiosas y un puerto que acompaña el desarrollo. "El municipio apoya la inversión, la seguridad jurídica y el orden gremial, agradeciendo el compromiso empresarial, especialmente en momentos difíciles. La comunidad valora las inversiones porque generan trabajo y futuro, y la ciudad cuenta con excelencia educativa y científica que debe ponerse al servicio del país y sus aliados", sostuvo.
La compañía ya avanza además en la segunda etapa de expansión, un proyecto de u$s360 millones presentado bajo el RIGI que contempla nuevas estaciones de rebombeo en Río Negro y La Pampa, mejoras operativas y ampliaciones de infraestructura. El objetivo es incorporar más de 500.000 toneladas anuales adicionales de líquidos de gas natural. Quieren llegar a casi 3 millones de toneladas al año.
Una pieza silenciosa del boom energético
Mientras gran parte de la atención pública se concentra en los equipos de perforación, los récords de producción o los futuros proyectos de exportación de GNL, la ampliación de MEGA muestra otra cara del desarrollo energético argentino. La del procesamiento industrial. La de las instalaciones que permiten transformar una molécula de gas en productos petroquímicos, combustibles y exportaciones. La de la infraestructura que conecta los pozos de Vaca Muerta con los mercados internacionales.
En una fría mañana de neblina en Bahía Blanca, entre torres de destilación, tuberías gigantes y estructuras de acero que parecen una ciudad industrial propia, quedó claro que el crecimiento de Vaca Muerta no depende solamente de perforar más pozos. También requiere construir las plantas capaces de convertir ese recurso en valor agregado. Y el nuevo tren de fraccionamiento de MEGA es una de esas piezas clave.









