El mercado global de la plata atraviesa uno de los períodos más ajustados de las últimas décadas. Según el último informe del Silver Institute, la oferta continúa sin lograr acompañar el crecimiento de la demanda, en un escenario que ya acumula seis años consecutivos de déficit estructural y que mantiene elevadas las expectativas sobre la evolución futura de los precios.
La plata no alcanza: tres países concentran la mitad de la producción y crece la presión de la demanda industrial
El mercado acumula seis años consecutivos de escasez estructural. México sigue liderando la producción mundial, pero registra su tercera caída anual consecutiva, mientras la expansión de la energía solar y otras industrias estratégicas mantiene firme la demanda.
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La situación se vuelve aún más sensible debido a la elevada concentración geográfica de la producción. Apenas tres países —México, Perú y China— explican cerca de la mitad de toda la oferta minera mundial del metal, una dependencia que deja al mercado particularmente expuesto a interrupciones operativas, conflictos laborales o problemas regulatorios en cualquiera de esos territorios.
México se mantuvo durante 2025 como el principal productor global de plata, con una extracción cercana a las 173 millones de onzas, equivalente a aproximadamente el 20% de la producción mundial. Sin embargo, el dato refleja una caída interanual del 5% y marca la tercera contracción anual consecutiva para el país norteamericano.
El retroceso mexicano contrasta con la evolución de otros productores relevantes. Perú incrementó su producción un 7% hasta alcanzar las 130 millones de onzas, mientras que China aportó 113 millones de onzas. Rusia fue uno de los casos más destacados del año, con un crecimiento del 23% que le permitió escalar posiciones entre los principales productores mundiales.
A nivel regional, el informe muestra una reconfiguración de la oferta global. Norteamérica registró una caída del 3% y alcanzó su nivel de producción más bajo en una década, afectada principalmente por menores leyes minerales y problemas operativos en México. En paralelo, Centro y Sudamérica expandieron su producción un 5%, consolidándose como uno de los principales polos de suministro del metal a nivel global.
El desequilibrio entre oferta y demanda sigue siendo uno de los principales factores que explican la fortaleza estructural del mercado. Durante 2025 el déficit global alcanzó 40,3 millones de onzas, mientras que las proyecciones para 2026 anticipan una ampliación de esa brecha hasta 46,3 millones de onzas.
La producción minera mundial mostró un crecimiento marginal del 3% durante el último año, alcanzando las 846,6 millones de onzas. Sin embargo, el incremento registrado en países como Perú, Chile y Rusia apenas logró compensar las caídas observadas en otras regiones productoras.
En paralelo, la evolución de los precios reflejó la creciente tensión del mercado. La plata alcanzó máximos históricos superiores a los u$s120 por onza a comienzos de año, antes de corregir parcialmente hasta niveles cercanos a los u$s70. La volatilidad estuvo asociada a una combinación de factores que incluyeron compras de inversión, demanda física de monedas y lingotes, restricciones puntuales de oferta y movimientos de fondos vinculados a productos cotizados en bolsa.
¿Por qué la industria necesita plata?
Más allá de las fluctuaciones de corto plazo, el principal soporte del mercado continúa siendo la demanda industrial. La transición energética y la expansión de tecnologías limpias están elevando el consumo del metal en sectores estratégicos, especialmente en la industria solar fotovoltaica.
Las proyecciones indican que la instalación global de paneles solares podría crecer alrededor de 15% durante 2026, incrementando la utilización de plata en componentes clave para la generación eléctrica. A esto se suma la demanda proveniente de industrias vinculadas a la electrónica, la movilidad eléctrica y distintas aplicaciones tecnológicas de alto valor agregado.
Este escenario genera una creciente preocupación entre los analistas del sector. La combinación de una oferta concentrada geográficamente, dificultades para expandir la producción minera y una demanda industrial que continúa creciendo deja al mercado en una situación de fragilidad estructural.
En ese contexto, cualquier interrupción significativa en países productores como México o Perú podría tener un impacto inmediato sobre la disponibilidad del metal y traducirse en nuevos episodios de volatilidad en los precios internacionales.
Para la industria minera global, el desafío pasa por acelerar inversiones capaces de incrementar la producción en un momento en que la transición energética demanda volúmenes crecientes de minerales críticos. Mientras tanto, la plata continúa consolidándose como uno de los metales más estratégicos de la economía global, con un mercado cada vez más ajustado y una demanda que no muestra señales de desaceleración.





