1 de septiembre 2005 - 00:00

Amores rebuscados (igual que el film)

AlejandraFlechner (aquíjunto a Damiánde Santo) estáentre lo mejorde Imposible,un film queinteresaría mássin los recursosque usa eldirector, tal vezpara no sertachado decomercial.
Alejandra Flechner (aquí junto a Damián de Santo) está entre lo mejor de "Imposible", un film que interesaría más sin los recursos que usa el director, tal vez para no ser tachado de comercial.
«Imposible» (Argentina, 2003, habl. en español). Dir.: C. Pauls. Guión : A. Pauls & C. Pauls. Int. : D. de Santo, A. Flechner, J. Anganuzzi, F. Fernández de Rosa.

Bruno, ya bastante grandecito, mantiene, o mejor dicho conlleva, un noviazgo desganado con Mariana, que es todavía un poquito más grande, pero bien atendible y con sangre en las venas. Hasta que una noche, en un pasillo del subte, Bruno presencia la discusión de una pareja, interviene, y se liga un tajo que en días subsiguientes ha de reabrirse varias veces. Como se advierte, él también tiene sangre. Pero para atender a la chica de la mencionada pareja. Lástima que ella sea una loca de las peores, con explosiones de violencia irracional y cara de estar siempre enojada.

Pero la herida, las distintas fases lunares, y, probablemente, el no tener más nada que hacer en toda la película, llevan al mencionado Bruno a insistir con esta criatura, igual que insiste el novio o lo que sea, porque son tal para cual, sólo que este cuarto en discordia también se cruza con Mariana.

De todo esto surge entonces una pequeña historia de amores confundidos entre pequeños burgueses de mediana edad, más bien apacibles, y jóvenes semimarginales poco recomendables. Una historia que se diría con lindo aire cortazariano, incluyendo toquecitos de humor, y que podría gustar más de no ser por la imagen turbia y el sonido sucio que el director ha puesto, acaso voluntariamente para no ser tachado de comercial.

El autor es Cristian Pauls, que en 1988 presentó una adaptación del cuento de Cortázar, «Casa tomada», llamada «Sinfín (la muerte no es ninguna solución)», que quedó en el recuerdo general como algo

decididamente aburrido. Esta, que de algún modo viene a dialogar con la anterior, al menos interesa hasta más allá de la mitad, y además actúa Alejandra Flechner, que sabe transmitir placenteramente las necesidades y la calidez de su personaje. Dicho sea de paso, cuando se estrenó «Sinfín», justo entre «Sur», ganadora en Cannes, y «Lo que vendrá», nuestro cine «de calidad» no lo hacían solo Alejandro Doria y Juan José Jusid, como por ahí se dijo, acaso con desdén (lo que además sería doblemente injusto) sino también Pino Solanas, Gustavo Mosquera, Eliseo Subiela, Alejandro Agresti, Miguel Pereira, y unos cuántos más, cada uno con su propuesta arriesgada, unos más o menos chocantes, como Jorge Polaco, otros más accesibles al público, que también era bastante variado. Del año anterior databan «Hombre mirando al sudeste», «El dueño del sol», y «En el nombre del hijo». Del '88 serían también «A dos aguas», «Color escondido», «El amor es una mujer gorda», y «La deuda externa». La gente rigurosa debería recordarlo.

P.S.

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