«Apasionadas». Obra teatral musical. Con Estela Raval y María Martha Serra Lima. Con M. Crisiglione (saxo, 1ª. voz), C. Antinori (saxo, 2ª voz), H. Newman (saxo, coros), F. Martínez (trompeta, coros), R. Martínez Catalán (batería, coros). Dir. Mus. y teclados: D. García Hernández y D. Vilá. Vest.: R. Piazza. (Broadway, de jueves a domingos.)
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Estela Raval y María Martha Serra Lima tienen muchas cosas en común, y todas relacionadas con la canción romántica.Y hasta compartieron, cada una a su tiempo, muchas canciones con el legendario Trío Los Panchos. Sin embargo, ésta es la primera vez que se unen para un espectáculo que ya probaron, con éxito, en el pasado verano marplatense.
«Apasionadas» se sostiene sobre dos ejes. Por un lado están las canciones, las de antes y las de ahora, que forman parte indisoluble de las carreras de cada una y las que siguen incorporando a sus repertorios. Por otra parte, está lo teatral, en la sorpresiva aparición del comienzo, en los diálogos que sostienen entre ellas o con los músicos, en el humor que flota permanente, en los pequeños sketches que juegan a lo largo de las dos horas de show.
Abren y cierran con un tema emblemático, «A mi manera». En el medio, una y otra se entregan alternativamente al público y al escenario, hacen varias piezas a dúo, bromean sobre sus defectos y se ensalzan mutuamente las virtudes. Y entonces, repasando el pasado pero sin olvidarse del presente, hacen desfilar títulos excelentes como «Pasional», «Himno al amor», «Me llevaré conmigo» -una novedad de Alberto Cortez-, y «Balada de la trompeta» ( Raval), «Como toda mujer», «La tercera es la vencida», «El sueño imposible» de «El Hombre de la Mancha», «Por qué la quise tanto», «Usted», «O sole mio» ( Serra Lima).
Entregan un momento conjunto dedicado a Los Panchos, evocan a Los 5 Latinos en los arreglos vocales, homenajean a Rodrigo con una balada del desaparecido cuartetero, y ofrecen mucho protagonismo a los músicos. En lo vocal, son bien conocidas las virtudes de ambas cantantes. Pero además, especialmente Serra Lima, se lucen en su papel de humoristas.
La orquesta -un septeto con dos teclados de los respectivos directores musicales, tres saxos, trompeta y batería-también exhibe toda su eficiencia, que se hace muy manifiesta en el instrumental «Mambo Nº 5» de Pérez Prado. Pero además, como las cantantes, tienen que jugar como actores haciéndose cómplices del guión. Y en este caso es Daniel García Hernández, viejo compañero de María Martha, el que da rienda suelta a todo su histrionismo y se lleva los aplausos de la gente.
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