17 de abril 2002 - 00:00

"Argentina interesa tanto como en 1982"

James Painter
James Painter
James Painter es el jefe de la Sección Hispanoamericana de la BBC (el Servicio Latinoamericano tiene una sección en español y una en portugués para Brasil), que pertenece al Servicio Mundial de la BBC y cuenta con una red de más de 100 estaciones de radio en el continente americano, que retransmiten sus programas. Ambito Financiero dialogó con Painter sobre el funcionamiento de uno de los servicios de noticias más importantes del mundo, la cobertura de la crisis argentina, la crisis en Medio Oriente y del atentado terrorista del 11 de septiembre.

Periodista: ¿Cómo se financia la BBC?

James Painter: La BBC es una organización enorme que emplea a más de 20 mil personas. Los servicios nacionales de la BBC transmiten programas para los oyentes dentro del Reino Unido, tiene dos canales terrestres y varios digitales de TV, y estaciones de radio nacionales y regionales. Se financian por una licencia que cuesta alrededor de unos US$ 150 anuales, que cada hogar tiene que pagar para poder tener televisión. El Servicio Mundial de la BBC, que transmite en 43 idiomas en todo el mundo, forma parte de la BBC pero sus fondos no provienen de lo que se paga por concepto de licencias, sino que está financiado por el Foreign Office, el Ministerio de Relaciones Exteriores Británico.
En la sección latinoamericana en español, recuperamos parte de los costos cobrando a las radioemisoras que se asocian a nosotros por los servicios de radio que les brindamos. Este dinero está destinado en su totalidad a mejorar programas y no nos dan ganancias. Contamos con un pequeño presupuesto para publicidad.

P.: ¿Cual es la relación de la BBC con el gobierno británico? ¿Reciben recomendaciones?


J.P.:
Un grupo de trabajo conjunto integrado por funcionarios de la BBC y el Ministerio de Relaciones Exteriores se reúne trimestralmente para discutir toda una gama de asuntos del servicio mundial relativos a calidad de programas y asuntos financieros y gerenciales. El Servicio Mundial discute sus prioridades con el Ministerio de Relaciones Exteriores, por ejemplo, a qué zonas del mundo transmite, cómo llega a ellas (onda corta, FM o Internet) pero no trata nunca asuntos relativos al contenido editorial de los programas. Todos los sectores de la BBC son independientes en materia editorial y gerencial y esa independencia es garantizada por un estatuto real. A nivel personal, nunca, en mis diez años de trabajo en cargos editoriales de alto nivel, he recibido un llamado del Ministerio de Relaciones Exteriores para influir en nuestras decisiones editoriales.

Corresponsales

P.: ¿Cuántos corresponsales tienen alrededor del mundo?

J.P.:
250 y más de 3000 reporteros freelance. Ninguna otra organización tiene una cantidad similar.

P: ¿Cuál es el conflicto más peligroso para los periodistas?


J.P.:
No hacemos cálculos respecto de cuál es el más peligroso, pero entre las áreas del mundo en las cuales ponemos especial atención y cuidados dado el peligro que representan para nuestros periodistas, se cuentan Afganistán, Argelia, Burundi, Chechenya, otras parte del norte de la región caucásica, Colombia, la República Democrática del Congo, Timor Oriental, Indonesia, Irak, Israel, la Franja de Gaza, Cachemira, Kirguizistán, Liberia, Nepal, Paquistán, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Sri Lanka, Tajikistán, Uganda, Yemen y Zimbawe.

P.: ¿Han registrado un aumento de conflictos en los últimos años?


J.P.:
Tampoco la BBC busca estadísticas, pero existen organizaciones que sostienen que se ha registrado un aumento en la cantidad de conflictos, en particular, en lo que se refiere a cantidad de víctimas civiles.

P.: ¿Cómo están cubriendo la crisis de Medio Oriente?


J.P.:
En inglés tenemos varios corresponsales con sede en Jerusalén y en la Margen Occidental del Jordán. En español, tenemos un corresponsal en Jerusalén y otro en Gaza. Además, entrevistamos con regularidad en español a representantes hispanoparlantes del gobierno, del ejército israelí y de la Autoridad Palestina.

P.: ¿Cuál considera el peor conflicto que hayan cubierto en los últimos diez años?


J.P.:
Solemos evitar hacer todo tipo de comparaciones, pero ciertamente en los últimos diez años, el Servicio Latinoamericano de la BBC ha prestado especial atención al Medio Oriente, Ruanda, Chechenia y los Balcanes. Eso, fuera del continente americano. En Latinoamérica, a Colombia, Perú, México y Centroamérica.

P.: ¿Cree que la cobertura de la guerra contra el terrorismo por parte de CNN es objetiva?


J.P.:
No hacemos comentarios públicos ni comparaciones con otros medios de difusión en cuanto al tratamiento de las noticias, pero hemos recibido muchas comunicaciones electrónicas (emails) de usuarios de nuestro sitio de Internet, www. bbcmundo.com y de oyentes de nuestros programas de radio que elogian nuestra cobertura comparada con la estadounidense. Quienes nos escriben, elogian nuestra extensa cobertura de víctimas civiles en Afganistán, la situación afgana en el terreno y lo que llaman nuestra actitud editorial no influida por prioridades estadounidenses. Por otra parte, nos hemos cuidado de dar tiempo y espacio a todos los puntos de vista, incluidos los que se oponen o son escépticos con respecto a la política estadounidense. Cabe destacar que la BBC no da instrucciones especiales a sus corresponsales en Afganistán sobre lo que deberían decir mientras informan sobre una guerra.

P.: ¿Cómo y cuándo se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo en las Torres Gemelas?


J.P.:
De casualidad. La BBC tenía un especialista en asuntos económicos en una de las Torres en el momento en que el primer avión se estrelló contra ellas. El dejó el edificio y pudo enviar un informe muy rápidamente con lujo de detalles desde frente a las Torres. En español, logramos comunicarnos por vía telefónica con un taxista colombiano que nos proporcionó informes muy gráficos de lo que estaba ocurriendo pocos minutos después de ocurrido el primer impacto. Naturalmente, nuestro corresponsal en Nueva York pudo enviar sus informes regular y frecuentemente inmediatamente después.

P.: Luego del atentado del 11 de septiembre se dijo que esto cambiaría el mundo definitivamente. ¿Ha sido realmente así?


J.P.:
Muchos de los analistas entrevistados en nuestros programas subrayaron que muchas cosas han cambiado (los gastos de defensa y la hegemonía militar de los Estados Unidos, un clima de temor de que se produzcan nuevos ataques terroristas), que algunos asuntos se han intensificado (la crisis del Medio Oriente) y que otros no han cambiado (no ha habido otro Vietnam en Afganistán, ha habido poco o ningún cambio en la política unilateralista de los Estados Unidos con respecto a varios organismos internacionales y ningún o poco cambio con respecto a la distribución desigual de riqueza en el mundo).

P.: ¿Cuándo fue la última vez que la Argentina fue noticia como ahora?


J.P.:
Tanto como en la última crisis, probablemente Argentina no haya figurado en la prensa británica por lo menos desde el conflicto anglo-argentino en el Atlántico Sur. Sin embargo, Argentina volvió a ser noticia cuando durante el gobierno de Menem se restablecieron las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña, y hacia fines de 2001 cuando la liberación de Menem y el retiro de Maradona. Pero eso no es comparable ni a Las Malvinas ni a la crisis actual.

P.: ¿Qué prioridad tiene la crisis argentina?


J.P.: Argentina ha sido uno de nuestras cinco prioridades internacionales en los últimos 3 meses.

P.: ¿Cuál es el criterio para mostrar lo que ocurre en Argentina?


J.P.:
Hay varios: uno es mostrar la realidad argentina por medio de historias reales de gente. Por medio de testimonios que expliquen con casos reales que cualquiera puede entender. Por ejemplo Doña Rosa, que ve subir el precio de la harina, don Juan que le bajan la jubilación, Luis que no encuentra trabajo. Situaciones que cualquier persona, en cualquier lado del mundo, puede comprender. Otro es explicar por medio de personas reales o analistas, el «background» por lo que pasan esas cosas, y así se explica la situación política y económica por la que atraviesa el país. Y por supuesto, otro es entrevistar a los protagonistas de la noticia, de distintos puntos de vista.

P.: ¿Dónde funciona, cómo trabaja y con cuántos periodistas cuenta la principal mesa de noticias de la BBC?


J.P.:
Tenemos unos 100 periodistas en la Sala de noticias del Servicio Mundial de la BBC en Bush House, la sede de los servicios para el exterior de la BBC en Londres. Hay cientos más en la sala de noticias de los servicios nacionales. En la sección latinoamericana en español tenemos unos 70 periodistas en Londres, Miami y otras capitales importantes. Tenemos corresponsales en todas las capitales latinoamericanas.

P.: ¿Están pendientes del rating? ¿O es un dato que no les interesa?


J. P.:
Nuestro interés principal es tener oyentes en Latinoamérica, pero también deseamos ofrecer servicios de TV, Internet y programación superiores a los de CNN, la Voz de América y otros medios internacionales. Tenemos por lejos la mayor audiencia internacional en el mundo.

Te puede interesar