La semana pasada durante un cocktail en el MALBA, los directivos de la Feria de Arte Contemporáneo, Arte BA, anticiparon novedades para su XII edición que abrirá sus puertas el 12 de junio en La Rural. El lugar es el mismo, y se reiteran también la mayor parte de las galerías e instituciones que durante estos últimos años participaron de la megamuestra. Sin embargo, hay cambios por demás interesantes, que anunció su flamante presidente, el coleccionista y empresario Andrés Von Buch.
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Para comenzar, el nombre y el perfil de la feria, desde ahora volcada a favorecer las expresiones más rupturistas y osadas del arte contemporáneo. Y se trata de un gesto inteligente, ya que fue la tendencia favorecida por los compradores en la edición pasada, más propensos a adquirir obras de buena calidad y bajo precio, antes que a gastar fortunas en grandes obras maestras.
Claro, no faltarán artistas como Berni, Torres García, Quinquela Martín, Xul Solar y Pettoruti, entre otros clásicos, pero el acento estará puesto en el arte del presente, que es finalmente el que logra sorprender al espectador, el que le agrega sabor e identidad a las ferias y bienales. Así, y por primera vez, incluirán videos, instalaciones y performances.
La otra novedad es la «resistida» selección que estuvo a cargo del Comité de Curadores de la Feria, quienes sin que les temblara el pulso decidieron ponerle la firma al rechazo de algunas galerías, como Forma o Centoira, que no alcanzaban el nivel de calidad exigido. Von Buch aclaró que «la sociedad reclama gestos de renuncia de la dirigencia», y seguidamente comentó que algunos miembros de Arte BA « se fueron sin retirarse del todo, como Fito Fiterman (su anterior presidente), que no nos acompaña porque está en la Bienal de Valencia». Como buen empresario, le dedicó un párrafo a la intención de posicionar la Feria de Arte Contemporáneo como enclave estratégico del mercado en América latina, y destacó especialmente que numerosos patrocinantes apoyaron este año la Feria, incluso internacionales.
Entre otras novedades -el encargado de anunciarlas fue el vicepresidente de Arte BA, Alejandro Corres-, figura el nuevo «Espacio Lumínico» que montará Sonoridad Amarilla, la irrupción del diseño con objetos utilitarios, una intensa programación de debates, mesas redondas y conferencias sobre los temas que hoy están en el candelero, y luego -para compensar-«Chill Out», un sitio dedicado en exclusividad al relax.
La participación de más 350 artistas, 50 galerías de Argentina, Brasil, Uruguay, México, EEUU y Suiza; 10 art dealers, 17 espacios alternativos, 9 de diseño y varias fundaciones e instituciones; además de los stands de publicaciones y programas educativos; los premios, homenajes y visitas guiadas permanentes, aseguran -pese a las exclusiones-una imperdible fiesta para los amantes del arte.
Sobre las ventas es imposible vaticinar cuál será la respuesta de los compradores. Pero en sus 13 años de historia, la feria, que en sus inicios contaba con la buena predisposición de Amalia Fortabat para hacer algunas ventas, ha cultivado una clientela firme, que espera paciente definir sus adquisiciones en los próximos días, considerando que ese es el lugar indicado para ver y cotejar estilos, precios y calidad.
Por otra parte, los coleccionistas se han multiplicado, y nadie lo duda: cuando aparece una obra que corta la respiración, el dinero siempre aparece. Aún los augurios menos optimistas, de algunos expertos se-ñalan que «los valores del arte que se mantengan 'pesificados' van a oficiar de tentador anzuelo». «Ese mercado está en alza», agregan. Vale la pena aclarar que el perfil de los coleccionistas también ha cambiado, se ha vuelto más extrovertido y le gusta socializar. El 9 de junio, Ambito Financiero dedicará un suplemento especial a la Feria.
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