5 de julio 2005 - 00:00

Atractivo encuentro de tres estupendos solistas

Los tangueros Lidia Borday Esteban Morgado seunieron a la jazzera LigiaPiro en dos muy buenosconciertos queentusiasmaron al públicoque, en ambos casos,desbordó La Trastienda.
Los tangueros Lidia Borda y Esteban Morgado se unieron a la jazzera Ligia Piro en dos muy buenos conciertos que entusiasmaron al público que, en ambos casos, desbordó La Trastienda.
«Entre cuerdas». L. Piro y L. Borda (canto) y E. Morgado (guitarra). Con Q. Condomí (violín) y D. Libedinsky (batería). (La Trastienda; 2 de julio.)

Este encuentro de Ligia Piro, Lidia Borda y Esteban Morgado tuvo más de juego creativo para salir de la rutina de los shows habituales que de novedad artística. Pero quedó claro que al público lo entusiasma que los solistas ofrezcan una variante de conjunto. De hecho, las dos funciones consecutivas en una misma noche de La Trastienda resultaron chicas para albergar a todos los que tuvieron ganas de ver a este trío en acción. Sin dudas, son tres grandes artistas. Lidia Borda es una de las mejores cantantes de tango que se han consolidado en los últimos tiempos. Pese a sus antecedentes familiares, Ligia Piro -la hija de Susana Rinaldi y Osvaldo Piro- eligió el camino del jazz y, también, se ha ido instalando como una de las muy buenas voces jóvenes en el ámbito local. Esteban Morgado es un guitarrista de todos los frentes; y aunque su terreno más seguro sigue siendo el tango, recorre con comodidad cualquier otro género, cosa que ha demostrado en su participación televisiva junto a Silvina Chediek o en sus ciclos de los 36 Billares. Con la suma de David Libedinsky y Quique Condomí, los tres se dispusieron a compartir el mismo espacio. Un poco de jazz y de balada norteamericana en la voz de Ligia («Georgia in my mind», «Lullavy», «This masquerade»), un poco de tango interpretado por Lidia («La noche que te fuiste», «Marioneta», «Barrio de tango», «Fruta amarga»), algunos juegos de intercambio de géneros (Lidia Borda con «The man I love»; Ligia Piro con «Tú»), una canción compartida («You changed») y un final en quodlibet con las voces de ambas superpuestas para «La última curda»/»Summertime». A eso, deben sumarse algunos momentos instrumentales para entusiasmo de la platea, con «Nieblas del Riachuelo», «El día que me quieras»/»Over the rainbow» y «Libertango». En síntesis, un encuentro para el recuerdo.

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