5 de abril 2001 - 00:00
Atrapa un sólido policial francés
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Vincent Cassel.
Lo irónico es que el último astro francés al que el público de todo el mundo relaciona con el cine policial es un español nacido en Marruecos como Juan Moreno, que generalmente es contratado por los grandes estudios hollywoodenses. Este excelente actor, más conocido como Jean Reno, vuelva a darle un poco de vida al polar en un extraño y muy fuerte thriller que más que apelar al clima de los viejos films de perdedores y tipos duros de corte nocturno y decididamente urbano de Melville, ataca por el costado de la políticaficción y futurismo genético-paranoico al mejor estilo del gran clásico en la materia, «Los niños del Brasil».
Algo que desde el primer acto de la película habla bien del director es su capacidad para no repetirse, y cambiar absolutamente de estilo, algo que suele costarle mucho a un director joven -e incluso a varios cineastas maduros, como se nota especialmente en el panorama del cine nacional-. A pesar de ser identificado con el estilo realista y visceral de uno de los mayores éxitos de taquilla del cine francés de los años '90.
En «Los ríos color púrpura», el realizador y guionista decidió empezar de cero al tener que adaptarse al estilo sombrío, oscuro y serio, que al mismo tiempo no se toma demasiado en serio a sí mismo, de una historia que va descubriéndose como mucho menos sobria y bastante más fantasiosa y delirante de lo que aparenta durante sus primeras secuencias. El resultado es un film que va tomando carriles sorpresivos, que tiene cambios de clima y tonos muy fuertes (para algunos gustos quizá sean demasiado fuertes) y que se permite esas cosas que una producción hollywoodense casi nunca se permitiría.
Esas cosas son precisamente el atractivo que siempre tuvieron los policiales franceses, y son las que hacen de esta nueva película de Kassovitz un producto especialmente atractivo, ya que tiene todo el despliegue de producción que podría surgir de un gran estudio de Hollywood, pero que tiene muchísimos detalles que no suelen poder encontrarse en una producción que no sea europea.
Por eso no se puede dejar de recomendar a pesar de algunos reparos, especial un final abierto que si bien no está mal, tampoco parece la opción más convincente para esa trama. De cualquier manera, ningún adicto al cine negro necesita ninguna recomendación especial para no perder tiempo y salir directamente al cine donde estén dando cualquier policial francés protagonizado por Jean Reno.



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