Hugo Hojman (Entre Ríos, 1948), arquitecto, obtuvo el Primer Premio de Pintura fundación Arché y el segundo Premio de Escultura Salón Manuel Belgrano en 1982. En 1988 ganó el Concurso Monumento Barón Hirsch. Diez años más tarde, la Legislatura de la Ciudad Autónoma aprobó por ley la realización de dicha obra que todavía no ha sido concretada. Participó en 2001 en el Premio Fundación Banco Ciudad y actualmente expone en la Galería de Arte Víctor Najmías (Costa Rica 4688). Hojman utiliza el poliéster reforzado en obras de carácter erótico que aluden al cuerpo femenino, tema milenario que lleva al origen de la vida, a través de una mirada que no hace concesión a armonía alguna. Un erotismo -en absoluto subyacente-de esa especie femenina que según el poema de Alberto Girri «...no consigue transmitir nada de cisne...», «...serpientes que se yerguen antes de cada estertor...», con sus genitales salientes o pechos turgentes a la manera de jugosos frutos en esas « Venusjaguar», «Jaguar-mujer», «Venus danzante», «El nacimiento de Venus». Colores vibrantes, una voluptuosidad teñida de cierto sarcasmo, más enfatizado aún por la inserción de discos compactos, elemento desconcertante y perturbador que quiebra simétricamente la morbidez de las formas. Este elemento aparece en sus acrílicos sobre papel y tela que reproducen las formas escultóricas sobre un fondo con dibujos alusivos a Tikal, Palenque, Atilán, homenaje a culturas ancestrales.
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En síntesis, Hojman revela un gran dominio técnico en sus esculturas orgánicas, arriesgadas, audaces. Clausura el 4 de octubre. • Según un filósofo hindú, el simbolismo es «el arte de pensar en imágenes». Las imágenes de Enrique Matticoli (Buenos Aires, 1916), expresan un pensamiento liberado de excentricidades, no constituyen una crónica testimonial y no espere el contemplador en contrar referencias de la realidad visual exterior. Curioso caso el de este artista, muy reconocido por sus pares, generalmente ignorado por jurados y críticos y sí analizado por un teórico de fuste como Abraham Haber que dedicó un ensayo a su obra. Sus formas son escuetas, sólo parcialmente reconocibles, un fluir de la pincelada que también las disuelve, las reduce. Se convierten en atemporales, surgen de su inconsciente, de su vida interior. Por eso no importan sus títulos, generalmente poéticos ni tampoco la fecha de ejecución.
¿Acaso siempre pinta lo mismo? Es el lenguaje de un pintor que no es pródigo en muestras, pero su universo secreto puede ser objeto de interpretación además de transmisor de la calma necesaria para mirar pintura per se, despojándose de todo prejuicio que impide cierto goce y del condicionamiento que nuestra racionalidad nos impone. Galería Pegasus (Sargento Cabral 881. P.B «A»). Clausura el 25 de septiembre.
• Cuatro muestras
• La Galería Arte X Arte (Fundación Luz y Alfonso Castillo), abrió sus puertas en 2002 y en sus tres pisos se exhiben exclusivamente fotografías, videos y arte digital. Hasta fines de septiembre pueden verse cuatro excelentes exposiciones. Rosalía Maguid (Santa Fe), médica egresada de la UBA comenzó a trabajar en arte en 1977 y desde 1988 la fotografía es su medio de expresión. Presenta edificios de pueblos de Santa Fe y Entre Ríos que, en su momento, acusaban cierta prosperidad debida a la laboriosidad de las corrientes inmigratorias que allí se asentaron. El Banco de Entre Ríos, el Edificio San Gregorio, por ejemplo, con sus persianas cerradas y puertas inexistentes demuestran la soledad, el abandono, la decadenciay remiten en cierta forma a las fotos de edificios del venezolano Alexander Apóstol convertidos en bunkers urbanos, sólo que en éstos se refugian los marginados de la sociedad.
Las imágenes de Lissie Habie ( Guatemala) se originan en transparencias en color y/ o película negativa de blanco y negro. Se combinan, se escanean en la computadora para manipularlas digitalmente. Se titulan «Animas» o «Espíritus» y logran plasmar sutilmente el lenguaje de lo invisible. Una poética refinada para seres u objetos que parecen levitar. Destacamos especialmente «Pecado Original», fotocomposición, impresión digital, un torso en claroscuro dividido por una potente línea lumínica. Pablo Soria (Tucumán, 1964), vive y trabaja en Miami desde 1995. Ha sido merecedor de numerosos e importantes premios en la Argentina y en el exterior. La obra expuesta, en su mayoría, dípticos, se compone de opuestos o combinaciones relacionadas entre sí: una urna funeraria precolombina y una figura yacente cubierta de tierra húmeda o la figura en terracota de un ángel de la época colonial, copia en gelatina de plata opuesto a un segmento de Litex camera film tonalizado que permiten múltiples asociaciones.
Entre las obras como documentalista, Luis Campos (1960), ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales por «Warnes Aparte», largometraje documental sobre el tristemente célebre albergue. A partir de los '90 adopta el video arte, un género por el cual recibe premios y becas como Antorchas y Mc Arthur de la Fundación Rockefeller. «Ojos que no ven» muestra la prolongada evolución de una bala , filmada a 15.000 cuadros por segundo, rumbo a la sien de una persona que aparta la mirada. Es notable la manera en la que ha captado los mínimos gestos de aquellos que participaron en la filmación. Lavalleja 1062.
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