(18/02/02) Berlín (DPA) - La película británico-irlandesa «Bloody Sunday» de Paul Greengrass, y la japonesa «Spirited Away», de Hayao Miyazaki, recibieron ayer ex aequo el Oso de Oro del Festival de Cine de Berlín. El jurado internacional estuvo encabezado por la cineasta india Mira Nair, quien justificó la decisión: «el jurado estaba completamente dividido. Fue muy difícl poner una de las dos delante de la otra. No hubo consenso y por eso decidimos dividir el Oso». «Spirited Away» de Miyazaki, director de «Princesa Mononoke», es una película de dibujos animados que causó furor en Japón, rompiendo todos los récords de recaudación desde que fue estrenada en julio del año pasado. «A pesar de tratar un tema local (es un cuento de fantasía de una niña de diez años que desembarca en un mundo de monstruos y divinidades) está tan bien hecha que alcanza una dimensión universal. Tiende puentes que llevan a superar el aislamiento entre las culturas», declaró la presidenta del jurado. «Bloody Sunday» trata del conflicto entre católicos y protestantes en Irlanda del Norte y relata una masacre cometida por militares británicos en 1972, en la que murieron 13 manifestantes desarmados. Peter Greengrass narra los hechos desde el punto de vista de cuatro jóvenes involucrados: un manifestante católico, otro protestante, el prefecto del distrito y uno de los paracaidistas que participan en la masacre.
•Conflicto
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Para Nair, «también esta película se centra en un conflicto de culturas y las posibilidades de superar conflictos, un tema muy actual. Por ejemplo en Estados Unidos, donde vemos tendencias de aislamiento y de no interesarse por culturas foráneas. Es un tema que desde los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington ha cobrado mayor intensidad».
El Oso de Plata fue para «Halbe Treppe» («Grill Point»), del alemán Andreas Dresen. El Oso de Plata al mejor director fue para el georgiano Otar Iosseliani, que presentó «Lundi Matin» («Lunes a la mañana»), una elegía al cine lento y detallista en el que con fina ironía describe lo absurdo de la vida diaria. Como mejor actriz fue elegida la norteamericana Halle Berry, por su actuación en «Monster's Ball», una producción estadounidense dirigida por el suizo Marc Foster, mientras que mejor actor fue el francés Jacques Gamblin por su papel en «Laissez-Passer» («Salvoconducto»), de Bertrand Tavernier.
Hubo también una distinción para el cine argentino. La película «Un día de suerte», de Sandra Gugliotta, recibió la mención especial del premio «Don Quijote», que concede la Federación Internacional de Cineclubes, y el «Premio Caligari», que otorga la Asociación de Cines Comunales de Alemania.
El film narra el exilio a Italia de una mujer de 25 años, cansada de la crisis social en su país.
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