Justamente esta tesis parece haber interesado lo suficiente a Por eso, no hay que tener mucha imaginación para sentirse identificado con la trama de
De un modo similar a las paranoicas invasiones alienígenas o los monstruos mutantes radioactivos de la década del '50, parece que el cine fantástico de principios del siglo XXI sirve para explicar que si bien un mutante puede ser una amenaza temible -igual que un marciano, o cualquier otro engendro con o sin turbante-, también hay personas occidentales y cristianas igualmente temibles (sólo que por lo general estas personas son funcionarios públicos).
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