Juan Carlos Martelli, «French y Beruti, los patoteros de la Patria». (Bs. As., Atril, 200 171 págs.) La novela histórica suele decepcionar. Ocurre que pocas veces la voz del narrador entra en consonancia con los sucesos que describe. Martelli, en cambio, lo obtiene.
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El calmo y aristocrático Beruti (hijo de la marquesa de Alderete) y el atropellado y democrático French (Cartero Unico de Buenos Aires) hablan con una entonación, una soltura o un énfasis que persuade. Voces desenfadadas y a la vez profundas que, sin alarde, rozan lo épico.
Uno y otro vivieron tiempos extraordinarios: el ocaso del imperio español en América, las invasiones inglesas, los días de Mayo y su alboroto, los grandes desencuentros. Sucesos que cristalizaron en efemérides escolares se tornan, gracias a Martelli, en jornadas cívicas no exentas de cañonazos o de tiros que el lector percibe cercanas o, mejor aún, entrañables. El papel jugado por French y Beruti adquiere en este texto una relevancia insospechada. No confeccionaron las escarapelas famosas que la tradición gusta atribuirles pues, como uno de ellos explica, no eran sastres. Hicieron algo muchísimo más importante: la Revolución. Con los «chisperos» en la plaza, movilizados por French, el bando español no tenía posibilidad de resistir y, dentro del bando patriota, hasta los tímidos pesaron la conveniencia de volverse osados.
Otro mérito del libro es la presentación no convencional de grandes figuras: Martín de Alzaga (el «reyecito Martín»), Santiago de Liniers y Bremond (el «francés»), Mariano Moreno (el «doctorcito del Sur»). La decisión terrible de fusilar a Liniers (un «caudillo» con encanto, un hombre seductor y con arraigo popular) es uno de los grandes «momentos» del texto. Herida siempre abierta en el corazón de los patriotas. Quien desde el ocaso de su vida rememora los episodios pasados es Beruti. Corre el año fatídico de 1841 y se ha puesto a las órdenes de Lamadrid para enfrentar en Mendoza, en Rodeo del Medio, a las huestes que desde Córdoba envía Bustos. Unitario, general, héroe de Chacabuco, el viejo patriota habla con hidalga melancolía.
Libro lleno de cautivantes sorpresas, con citas bien dosificadas y con ráfagas de la mejor literatura, «French y Beruti» (caracterizados como «Los patoteros de la Patria»), merece leerse y releerse.
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