21 de abril 2006 - 00:00

Carpenter más Lovecraft

Carpenter más Lovecraft
HP. Lovecraft fue sin lugar a dudas uno de los autores más importantes del terror literario, y su influencia ha creado una escuela y un mito que perduran en el presente. Sin embargo, para un escritor en el que la naturaleza de lo horroroso radicaba justamente en aquello que no podía ni siquiera describirse, su adaptación a la pantalla grande -y a las exigencias de un público cada vez más enfervorizado por el desfile hiperrealista de sangre y tripas- resulta casi imposible.

Si alguien podía lograrlo ese era justamente John Carpenter. «En la boca del miedo» presenta al investigador de seguros John Trent (Sam Neill), quien debe desbaratar lo que, en su concepto, no es más que un truco publicitario: la desaparición de un prestigioso escritor de relatos de terror, Sutter Cane ( Jürgen Prochnow), en el mismo momento en que debe entregar su seguro nuevo best-seller a sus editores.

Trent parte en compañía de la editora de Cane, la sarcástica Linda Styles (Julie Carmen) en busca de un perdido pueblito de Nueva Inglaterra donde cree que encontrará al autor, pero a medida que lo extraordinario irrumpe en la investigación, el detective descubrirá en definitiva una realidadmucho más horrorosa. La película transita la senda del suspenso, que va creciendo a medida que el protagonista comienza a creer en las particularidades del pueblito, y se construye a partir de una serie de « citas» al género que parten desde el título mismo de la película (una variación de «En las montañas de la locura», la novela de Lovecraft). Esta fue, quizá, la última gran película del maestro del terror cinematográfico de los '80, y es además una verdadera obra de colección que hubiera merecido algunos extras más interesantes en su edición digital.

H. M.

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