21 de noviembre 2003 - 00:00

Cine: termina ostentosa semana INCAA-Ibermedia

Cine: termina ostentosa semana INCAA-Ibermedia
C on el anuncio de los proyectos aprobados para su respaldo financiero, termina hoy la VI Reunión Anual de Ibermedia, en estos momentos el organismo más importante en materia de producciones del ámbito latinoamericano. Termina, también, una de las semanas de mayor ostentación de trabajo en el INCAA. Y mas allá de algunos lunares, lo bueno es que esta vez el papelón lo hicieron otros.

Yendo día por día: el domingo, en el festival de escuelas latinoamericanas de cine, se luciá la del INCAA; el lunes se presentaron las nuevas oficinas del festival marplatense, aportando anuncios de dispar recepción; el martes, con gran acto, comenzó Ibermedia, que sigue hasta hoy; el miércoles algunos hombres del Instituto participaron del respaldo a la nueva Ley del Autor Cinematográfico que se tramita en el Congreso; y ayer fue lo más flojo, con el comienzo de una muestra bastante mal anunciada. Pero esto último ya es tan habitual que casi ni molesta, y además la curiosidad periodística pasaba por otro lado: el escandalete de los uruguayos, justo cuando se les iba a rendir un homenaje.

El detalle es éste. Los orientales están desarrollando un cine bastante meritorio, con buena repercusión de su propio mercado, y cierto aprecio internacional, evidenciado, por ejemplo, en los premios Goya en España, y del público en varias partes, para «Corazón de fuego», y el reciente Colón de Oro de Huelva para «El viaje hacia el mar». Pero observan que el único apoyo de su gobierno consiste apenas en pagar la cuota de Ibermedia, que funciona como una especie de fondo común, y ni eso cumple.

En seis años, Uruguay puso 376.000 dólares con monedas, y recibió 941.730, pero la semana pasada Ibermedia comunicó que el país debía ponerse al día con la cuota de 100.000 anuales, so pena de perder la posibilidad de nuevos respaldos. Había que ponerse a mas tardar el lunes pasado, y las autoridades seguían dando largas. Como en un principio habían dicho que el pago estaría listo para el martes 11, y luego el ministro de Educación y Cultura, Leonardo Guzmán, dijo que «existe voluntad política de saldar esta deuda, pero (...) el Estado uruguayo no tiene listo el pago», la asociación local de productores, Asoprod, empezó a reclamar públicamente, al punto que tres de sus directivos iniciaron, en lugar público, una huelga de hambre.

Ahí hubo un poco de relajo. Algunos comentaristas consideraron que a fulano le vendría bien bajar la panza, que si era por las películas que hace mengano mas valía ahorrarse la plata, y que si la huelga de hambre obligaba o no a abstenerse de tomar mate. Como le pasa con otros países, Ibermedia fue bastante considerada y la sangre no llegará al río, así que ya el miércoles gente del cine de ambas orillas comió muy bien en la Embajada Uruguaya, donde se anunció una muestra en el Malba. Penoso, sin embargo, que el principal homenajeado de la muestra, el artista Walter Tournier (el de los muñequitos animados de las propagandas de leche uruguaya, por citar un trabajo de gran difusión pública) sea también uno de los principales afectados.

A mencionar, de paso, algunos títulos de la muestra: «La espera», de Aldo Garay, seco drama de una joven atendiendo pacientemente a su madre enferma, los documentales «A pesar de Treblinka» y «Acratas», el eficaz comercial «En la puta vida», y, particularmente, la simpática «El viaje hacia el mar», de Guillermo Canova, último trabajo de Julio César Castro, recordado libretista de Luis Landriscina.

•¿Y por casa?

Por casa, tampoco habría que reírse mucho. Un gerente del INCAA comentó que en su momento al anterior director, José Miguel Onaindia, la cuota de 100.000 dólares le pareció chica, «y en un rapto de generosidad dijo que Argentina iba a pagar el doble, lo divertido es que después la nueva administración se encontró con una deuda de 400.000 uno encima del otro». Y para no reírse del que se fue, puede agregarse que hace muy pocos meses la española Elena Vilardell, secretaria técnica de Ibermedia, habría protestado al INCAA porque otro gerente estaba pidiendo reintegro por gastos que ya le habían sido anticipados.

Entre las películas cofinanciadas por Ibermedia figuran
«La ciénaga», «El bonaerense», «Un oso rojo», «Plata quemada», y la nueva de Luis Puenzo, «La puta y la ballena», que de otro modo no hubieran podido hacerse, así que conviene estar al día y hacer buena letra.

En total, la entidad ya ha impulsado unos 500 proyectos en materia de coproducción, distribución, yo promoción, y aporta también a la formación de profesionales. Algunos de sus frutos pueden verse ahora en un ciclo del Gaumont, lástima que apenas haya sido anunciado a último momento, y con errores lógicos cuando se hacen las cosas a último momento. Igual, los conocedores ya dedujeron que donde dice
«película de Arturo Ridipein» se alude a una del mexicano Arturo Ripstein, que de paso viene a dar un seminario, etcétera.

Consciente de estos males (y pasando a otro tema), el próximo festival marplatense, que va del 11 al 20 de marzo, está tratando de hacer las cosas con tiempo. La mejor noticia al respecto, es que contrató como directora de producción a la muy eficiente y organizada
Liliana Mazure, que en su momento había reencauzado desórdenes iniciales del festival municipal porteño. Los equipos de trabajo ya salieron del cubil donde se apretaban en un piso del INCAA, y ya están en sus nuevas oficinas, alquiladas a bajo precio en el Teatro Avenida.

•Astor × Ombú

Otras noticias no suenan tan bien. En particular, la decisión, anticipada por este diario, de cambiarle el nombre al premio, que dejó definitivamente de ser el Ombú de Plata, y pasa a ser el Astor de Oro. Con gestos como éste, las autoridades del INCAA y el director del festival, Miguel Pereira, esperan ganarse la colaboración del municipio y de las fuerzas vivas marplatenses, que por lo general reclaman mucho y hacen bastante poco. Es cuestión de fe.

Triste detalle, cuando
Julio Maharbiz creó el premio Ombú, supo agregarle el incentivo de una suma de dinero que en ese momento equivalía a medio presupuesto de una película standard, a efectivizarse sólo en caso de una futura coproducción del ganador con el INCAA. Otros tiempos. Ahora, al ser definitivamente talado, hace rato que el Ombú ya estaba sin plata.

Ultima noticia: la primera película nacional elegida para competir en Mar del Plata sería la comedia de cienciaficción de
Fernando Spiner, «Adiós, querida luna (astronautas argentinos)». Su productor Oscar Azpeitía («Herencia») ya está alquilando el Torreón para la fiesta después de la presentación el sábado 13 de marzo.

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